Propuesta para reforestar cuencas altas

Propuesta para reforestar cuencas altas

La región Piura necesita reforestar 10 mil hectáreas al 2020. El ingeniero Diego García Woodman propone complementar la reforestación de las cuencas altas con pasto Vetiver, porque es un buen estabilizador de suelos y un controlador de la erosión y ayudaría también a contener todos los sedimentos que arrastra la lluvia.El pasto Vetiver se utiliza en los países tropicales. En Piura ya se usa para estabilizar reservorios de la agroindustria y taludes en general, pero el experto considera que el mejor efecto de esta planta se puede lograr en la reforestación de las cuencas altas. Argumenta su propuesta, explicando que el pasto Vetiver tiene una masa radicular muy grande y resistente que se ancla muy bien en el subsuelo y forma una buena barrera para controlar las avalanchas de agua, los sedimentos y los deslizamientos de tierra.

“Los macollos de la planta (funcionan) como si fueran una escoba invertida, porque atrapan los sedimentos y el agua que trae el lodo, y luego la va liberando poco a poco. Las raíces impiden que la fuerza del agua se las lleve con facilidad”, explica Diego.

Otra de las ventajas es el rápido crecimiento de esta gramínea natural de la India. “En menos de un año ya puedes ver un efecto estabilizador”, dice Diego, a diferencia del tiempo que requieren los árboles para desarrollar y lograr este objetivo.

Los especialistas también destacan el hecho de ser una planta “extremadamente resistente a la sequía, a la contaminación y la salinidad”. El ingeniero García Woodman sostiene que “la planta requiere agua y mientras más agua reciba, mejor responde. Pero si no la tiene, el pasto se adapta muy bien a las sequías. ¿Qué es lo que hace? Detiene todo su crecimiento, todos los nutrientes de las hojas (los envía) hacia el tallo o macollo, todas las hojas se secan, la planta hace una especie de hibernación, esperando nuevas aguas (puede soportar hasta 10 meses) y cuando estas llegan, la planta vuelve a activarse y empiezan los brotes”.

Entre otras ventajas también resalta el costo económico de la propuesta en comparación con los árboles. “En infraestructura de vivero necesitas 75% menos de lo que requiere un vivero de árboles. La instalación y la logística también se facilitan mucho. En el vivero no necesitas rellenar bolsitas. Los hijuelos los obtienes en la misma parcela donde se siembra el pasto Vetiver. En un saco que puede cargar una sola persona entran mil esquejes (semilla del pasto vetiver), en cambio para sembrar mil árboles, necesitas un camión y muchas personas”, precisa Diego García.

El experto menciona, además, que la planta no es invasiva, “las semillas de la espiga son inviables y su propagación es únicamente por esquejes, donde se planta, se queda. No interfiere con la flora nativa”, asegura.

Hay 450 mil hectáreas por reforestar en las cuencas altas Chira-Piura, debido al avance de la deforestación, informa Diego García. En este sentido señala que el Consejo de Recursos Hídricos Chira-Piura se ha propuesto reforestar 10 mil hectáreas al 2020 y 100 mil al 2035, aunque lo óptimo sería llegar a las 200 mil hectáreas. Manifiesta que si este año se hubiera decidido sembrar los viveros con pasto Vetiver, habríamos aprovechado la lluvia y el próximo año ya tendríamos semilla suficiente para sembrar las 10 mil hectáreas que se requieren a corto plazo. Calcula que con 50 viveros se puede llegar a la meta.

¿Dónde sembrar? Se podría empezar estabilizando los bordes de los páramos e ir bajando por las microcuencas, alrededor de las quebradas. De esta manera se logrará contener todos los sedimentos que arrastra la lluvia.

“(En las zonas altas) los parceleros pueden sembrar pasto Vetiver en los linderos de sus parcelas. De esta manera conservarán sus suelos. También pueden utilizar el follaje del pasto como forraje para sus animales o usarlo en la fabricación de briquetas energéticas, una especie de carbón, y de esta manera evitar la tala de árboles para leña”, recomienda.

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