Piura: curva de decesos se mantiene por encima del promedio

Piura: curva de decesos se mantiene por encima del promedio

No hemos ganado la batalla con el COVID-19. Los piuranos siguen muriendo en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de los hospitales o en la espera para conseguir una cama.

Una prueba de ello sería que la mortalidad en la región sigue por encima de los valores mensuales de los tres últimos años. En lo que va del mes de agosto, el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef) reporta un total de 594 muertes no violentas en la región

Esto supera al promedio de agosto en los años 2017, 2018 y 2019 que fue de 462 fallecidos en la región.

Por si fuera poco, la tasa de reproducción del virus ha crecido luego de bajar a niveles en los que se pensaba que se estaba ganando la batalla. Este índice de transmisión se mide por el denominado factor R.

En epidemiología, R es el número de reproducción de una enfermedad infecciosa. Revela cuántas serán las personas, en promedio, que pueden ser contagiadas por un infectado antes de recuperarse o morir.

Si el factor R es menor a 1, significa que una persona infectada puede que no contagie a nadie y así la enfermedad muere. Esto se calcula a partir del reporte de casos nuevos.

Piura llegó al nivel más bajo del factor R entre el 23 julio y 3 de agosto, con un valor de 0.95, vale decir, que un infectado podía contagiar a una persona o a ninguna. Se trataba de un respiro luego de que en abril se llegara a picos de 3.13 piuranos contagiados por cada enfermo.

Sin embargo, hasta el 19 de agosto pasado, este factor R ha vuelto a crecer y llega a 1.12, lo cual implica más posibilidades de que un infectado siga esparciendo la enfermedad.

Estas cifras se obtienen en base al modelo liberado por el matemático Ragi Burhum. Con este nivel, estamos en el mismo escenario de contagio de Arequipa y mayor que Lima.

Contagios

Según el jefe de Inteligencia Sanitaria de la Dirección Regional de Salud, Eddy Leyva, estamos en una de las etapas de mayor transmisión de la enfermedad.

“La transmisibilidad del virus ha aumentado, ahora estamos en un período estacional invernal en la cual la transmisión de otros virus propios de la temporada, hacen que los problemas respiratorios aumenten, no solo en los adultos sino en los menores de 14 años. Al tener una patología respiratoria todo paciente se encuentra inmuno deprimido, en otras palabras, el sistema de defensas no está en la capacidad suficiente para defenderse ante cualquier virus y tenemos ahora circulando el virus más agresivo que se ha visto en la historia de la humanidad”, expresó.

Rebrote

De otro lado, el médico epidemiólogo Edward Mezones-Holguín reclamó por la necesidad de un estudio de seroprevalencia en la región. Este estudio ya se hizo en Iquitos y arrojó en su primer ensayo que el 71% de la población se contagió del COVID.

Para el especialista este estudio nos dejará conocer qué cantidad de la población piurana todavía no se ha contagiado, vale decir, el porcentaje de personas susceptibles a enfermarse

Una información que se necesita para medir el impacto de la segunda ola o rebrote.

“Hay que saber cuántas personas ya tuvieron la infección. Tú esperas rebrotes mayores cuantos menos infectados tenías antes. [Un rebrote] está en función a la cantidad de susceptibles que quedan”, explicó.

Esto nos ayudará a diseñar la estrategia de preparación para la segunda ola de una enfermedad que ya comenzaría a dar algunos indicios.

Al cierre de esta nota, la cifra de infectados supera las 45 mil personas y los decesos era de 1995.

 

Por: Frank García
COMPARTIR     Twittear Compartir