No solo es cuestión de tener más cámaras

No solo es cuestión de tener más cámaras

Los funcionarios municipales -con entusiasmo- inauguraron una central de videovigilancia, que tiene 50 cámaras de video. Estos aparatitos, según las normas de seguridad y de una smart city, ayudan a vigilar, identificar ladrones y emergencias y, además, son parte de la estrategia disuasiva… hasta ayudan en la imposición de papeletas de tránsito. ¿Se requieren muchas más camaritas?… En efecto, el deseo tiene sentido.

Sin embargo, por más cámaras, pantallas y centrales de videovigilancia que se inauguren, estas no tienen utilidad si no va anexo un plan de respuesta rápida. Y esto pasa por tener equipos de apoyo a las víctimas; para lo cual se requieren vehículos operativos con un contingente de serenos y policías que puedan intervenir y prestar socorro en tiempo récord a las víctimas de la inseguridad.

Si no se logra articular este equipo de trabajo, las cámaras solo servirán para satisfacer el morbo de quienes las operan, pues hasta los cascos de los motociclistas se convierten en cómplices de los ladrones para guardar su anonimato. Los delincuentes lo saben y es por allí, donde ya tenemos una falla. ¿Vendrán con presupuesto de mantenimiento?


Escrito por: José Neyra Moncada
COMPARTIR     Twittear Compartir

José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.