Los páramos piuranos, ecosistemas que debemos proteger

Los páramos piuranos, ecosistemas que debemos proteger

A solo 5 horas de Piura se ubica Pacaipampa, distrito de Ayabaca, conocido como la capital de los páramos, dónde se encuentra el caserío Totora, un sector muy cercano a estos ecosistemas que alberga una gran diversidad de flora y fauna.

Los páramos, además de ser una despensa natural del agua dulce que abastece a la población piurana y al sector agropecuario, es un espacio para disfrutar de la naturaleza. El abrigo y muchas ganas de experimentar un turismo vivencial es indispensable, a este inmenso y rico ecosistema que alberga místicas lagunas ubicadas a 3300 metros sobre el nivel del mar, se les atribuye propiedades para curar males musculares y circulatorios. Hay quienes creen que al sumergirse en ellas se recargan de energías positivas para su vida personal y hasta profesional.

Entre las funciones del páramo, destaca la gran capacidad para absorber el agua y soltarla lentamente, generando un efecto esponja, que junto a los bosques de montaña actúa como fuente de captura, almacenamiento y regulación desde la parte alta hacia los valles y ciudades de la costa.
El cambio climático, el incremento de la población y el desabastecimiento de agua en diversos sectores de la región ha llevado a tomar conciencia sobre la importancia de las nacientes de agua, aunque hay gran dependencia de este espacio natural. Por otro lado, aún existe un amplio desconocimiento.

Peligros en los páramos

La tala indiscriminada, la quema, el sobrepastoreo, la expansión de frontera agrícola, entre otras actividades traen consigo la pérdida de propiedades para captar, filtrar y almacenar el agua, originando desabastecimiento de recurso, ya que, el ecosistema es un sistema interconectado que ofrece servicios y beneficios ecosistémicos como la regulación hídrica; que, al ser alterado, su funcionamiento disminuye y podría llegar a perderse.
A ello se le sumaría la amenaza de perder el hogar de especies amenazadas como el oso de anteojos y tapir de montaña, importantes para equilibrar el ecosistema. Estas especies al alimentarse de semillas que dispersan en el bosque, estarían contribuyendo al crecimiento de nuevos árboles nativos.

Protege al páramo

En Piura existen diversas instituciones e iniciativas que buscan generar un cambio positivo que permita recuperar, conservar y proteger los páramos y bosques montamos de Ayabaca y Pacaipampa por ser una despensa natural de agua dulce para uso poblacional y los valles San Lorenzo y Chira.
Tal es el caso del Mecanismo de Retribución por Servicios Ecosistémicos Fondo del Agua Quiroz Chira – FAQCH, a través del cual se ha logrado comprometer recursos de los municipios de Ayabaca y Pacaipampa; así como de las juntas de regantes de San Lorenzo y Chira y la ONG Naturaleza y Cultura Internacional para que el agua siga bajando desde la sierra a la costa.

El FAQCH es un ejemplo por su buena articulación entre los actores de la cuenca Quiroz-Chira, pues busca conservar, proteger y mantener los ecosistemas hídricos de Piura. Uno de sus logros más importantes es haber conseguido que las comunidades andinas de Ayabaca y Pacaipampa, se vuelvan conscientes a voluntad, de los efectos antrópicos generados, logrando establecer áreas de conservación “a perpetuidad”, es decir, para toda la vida.

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