Los 6 mandamientos para usar el pañuelo de bolsillo

Los 6 mandamientos para usar el pañuelo de bolsillo

Los pañuelos de bolsillo tienen que ver con el estilo personal, pero aún así hay algunas reglas que hay que conocer para proyectar formalidad.

Los seis mandamientos del pañuelo de bolsillo:

  1. Si acaso llegas a limpiarte la nariz con él, deberás guardarlo en el bolsillo de tus pantalones, no en el bolsillo de tu saco. Los que guardes cerca de tu pecho son estrictamente para adornar.
  2. Los pañuelos brillantes ya no están de moda. (Nuestras condolencias para los dandis que nos están leyendo).
  3. Puedes gastarte una buena cantidad de dinero en un pañuelo de cashmere de lana de unicornio italiano, pero te verás igual de bien con uno que cueste tres veces menos.
  4. Intenta usar un pañuelo de bolsillo que combine con uno de los colores de tu camisa o tu corbata. Si tu corbata a cuadros tiene una sutil línea roja, te sugerimos un pañuelo de bolsillo con orillas en ese color.
  5. Si el pañuelo hace que tu bolsillo se abulte demasiado, necesitas doblarlo bien… o conseguir otro más pequeño.
  6. Está bien pasar entre dos y tres minutos frente al espejo, arreglando tu pañuelo de bolsillo hasta que sientas que ya ha quedado bien. Detrás del aire despreocupado hay horas de práctica.

Las formas de llevarlo:

Si hay algo que no ha cambiado a lo largo de la historia es su colocación. La norma general indica que debe ponerse en el bolsillo superior de la americana dejando que sobresalga dos o tres centímetros. Otra cosa es la forma de doblarlo e introducirlo en esta apertura. Existen varias formas de plegar el pañuelo que han ido variando con el paso de los años y que han perdurado hasta nuestros días.

Recto o plano

  1. Extender el pañuelo.
  2. Doblarlo por la mitad de izquierda a derecha.
  3. Posicionar el rectángulo resultante con la parte más larga hacia arriba.
  4. Plegar un tercio del pañuelo de izquierda a derecha.
  5. Realizar la misma operación de derecha a izquierda por encima del doblez anterior.
  6. Doblar el rectángulo resultante por la mitad, de abajo hacia arriba.
  7. Introducirlo en el bolsillo.

Casual

  1. Extender el pañuelo.
  2. Buscar el centro y sujetarlo con el dedo índice y pulgar.
  3. Con la otra mano, recoger los extremos que cuelgan y los plegamos hacia arriba.
  4. Sujetar la parte central y las puntas a la vez consiguiendo una forma abullonada.
  5. Introducirlo en el bolsillo y darle forma.

Un pico

  1. Extender el pañuelo.
  2. Doblarlo a la mitad uniendo una punta con su opuesta, en forma de triángulo.
  3. Con la punta abierta hacia arriba, doblar los extremos izquierdo y derecho hacia adentro.
  4. Introducirlo en el bolsillo.

Dos picos

  1. Extender el pañuelo.
  2. Llevar una punta a su opuesta sin hacerlas coincidir, formando dos picos.
  3. Con las dos puntas hacia arriba, plegar los extremos izquierdo y derecho hacia adentro.
  4. Introducirlo en el bolsillo y colocar ambas puntas de forma simétrica.

Tres picos

  1. Extender el pañuelo.
  2. Llevar una punta a su opuesta sin hacerlas coincidir, formando dos picos.
  3. Con las dos puntas hacia arriba, plegar el extremo izquierdo hacia arriba y a la derecha, y el derecho hacia abajo y a la izquierda.
  4. Doblar el extremo que queda mirando hacia abajo para arriba y formar tres picos.
  5. Introducirlo en el bolsillo y colocar las puntas de forma simétrica.

Por Marianne Paulet

Vía GQ

 

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