Desde el lunes, el reservorio San Lorenzo inició el proceso de laminación tras alcanzar el 100% de su capacidad. El nivel superó el límite operativo y generó descargas por el aliviadero natural Maray.
PUEDES LEER ► Retraso en pruebas impide declarar brote por leptospirosis en Piura
“En este momento estamos laminando agua. El reservorio está lleno y llegó a rebosar por el aliviadero Maray. Por allí discurre el excedente, aunque esta situación puede afectar accesos aguas abajo, especialmente en sectores cercanos a los caseríos”, declaró el presidente de la Junta de Usuarios de San Lorenzo, Miguel Castillo.
Ante la inundación de la quebrada San Francisco, se optó por redirigir el flujo mediante las estructuras de válvulas hacia el río Chipico. Esta medida permite regular el caudal y evitar impactos en áreas vulnerables.
Pese al nivel máximo, descartó riesgos debido al descenso de lluvias en la temporada. Sin embargo, advirtió limitaciones en infraestructura y la necesidad de ejecutar proyectos pendientes, especialmente frente a eventos extremos registrados en meses anteriores.
“En mayo ya no existe mayor riesgo porque las lluvias han disminuido. Sin embargo, durante avenidas fuertes, como la de marzo, el sistema puede verse exigido. Por eso insistimos en proyectos como la descolmatación y nuevas represas para mejorar la capacidad de control”, afirmó.
En paralelo, Castillo anunció el inicio de estudios de batimetría la próxima semana, tras más de una década sin evaluaciones técnicas. La medición permitirá actualizar la capacidad real del reservorio.











