La emergencia por el desborde de aguas residuales en Paita dejó al menos 323 predios afectados, tres de ellos con daños graves. Vecinos y autoridades locales denunciaron que las fallas en la red de alcantarillado ya habían sido advertidas sin recibir una respuesta oportuna.
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Tras las primeras acciones de supervisión, la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) confirmó daños en veredas, accesos y áreas circundantes, así como la afectación directa en tres viviendas de la calle Nueva Esperanza, en el sector Paita Alta, consideradas las más críticas.
Al respecto, el vicepresidente de la Juveco San Martín Oriente, Francisco Nizama, señaló que el problema se arrastra desde hace al menos tres meses, debido al constante rebose de desagües y la falta de reparación de tuberías.
“Se bombeaba el agua diariamente, pero al no arreglarse la red, el caudal volvía a subir hasta que colapsó y rompió el muro de contención”, explicó.
En esa línea, el teniente gobernador Mariano Temoche advirtió posibles protestas si la EPS Grau no responde al pedido formal de reparación del sistema de alcantarillado.
“Convocaré a la población y yo mismo lideraré la protesta. Ya no podemos seguir presentando documentos sin obtener respuestas. Si la EPS Grau no atiende este problema, tomaremos medidas más firmes”, advirtió.
Por su parte, el regidor de la Municipalidad Provincial de Paita, Eusebio Querevalú, reconoció que la problemática es recurrente y planteó la necesidad de asignar presupuesto para el mantenimiento periódico de la red.











