El reciente brote internacional de hantavirus registrado en un crucero que recorría el Atlántico ha vuelto a poner en agenda esta enfermedad poco frecuente. En ese contexto, surge una pregunta clave: ¿existe actualmente riesgo de Hantavirus en Perú? Según información oficial del Ministerio de Salud (Minsa), no se han reportado casos confirmados en el país desde enero de 2014, lo que marca más de una década sin nuevos registros.
Situación del Hantavirus en Perú: últimos casos registrados
Los últimos casos confirmados de Hantavirus en Perú fueron reportados en enero de 2014. En ese entonces, dos pacientes —un hombre de 28 años y una mujer de 25— fueron atendidos en el Hospital Santa Rosa de Lima tras presentar síntomas compatibles con esta enfermedad.
Ambos habían realizado un viaje turístico al río Momón, en la región Loreto, una zona donde previamente ya se habían detectado casos. A ellos se sumó un tercer caso probable: un varón de 26 años que fue internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Regional del Cusco.
Los tres pacientes habían participado en un circuito turístico en la Amazonía peruana, incluyendo una estancia en un albergue en la provincia de Maynas. Tras la confirmación de los casos, el Minsa desplegó un equipo nacional para realizar investigaciones epidemiológicas y vigilancia sanitaria.
Desde ese episodio, los boletines epidemiológicos oficiales no han registrado nuevos casos, lo que indica que la presencia del virus en el país ha sido esporádica y controlada.
Origen del virus y primeros reportes en el país
El hantavirus no es una enfermedad endémica en el Perú. Los primeros reportes se documentaron en 2011, cuando se confirmaron cuatro casos en la región Loreto. Posteriormente, se registraron casos aislados en 2012 y 2013, todos vinculados a la misma zona amazónica.
El reservorio natural del virus son los roedores silvestres, que pueden portar el virus de manera crónica sin enfermar. Estos animales eliminan el virus a través de la orina, heces y saliva.
Cuando estos desechos se secan, pueden convertirse en partículas microscópicas que se dispersan en el aire. La inhalación de estos aerosoles contaminados es la principal vía de transmisión hacia los humanos.
¿Cómo se transmite el hantavirus y cuáles son los factores de riesgo?
El contagio del hantavirus ocurre principalmente por la exposición a ambientes contaminados por roedores. Esto incluye espacios cerrados como viviendas abandonadas, almacenes o refugios en zonas rurales.
Las actividades que implican remover polvo en lugares infestados o manipular objetos contaminados aumentan significativamente el riesgo de infección. Asimismo, la acumulación de alimentos o residuos puede atraer roedores, elevando la posibilidad de exposición.
En Sudamérica, particularmente con la cepa conocida como “virus Andes”, se ha documentado la transmisión de persona a persona en casos específicos, aunque este tipo de contagio es poco frecuente.
Brote de hantavirus en el Atlántico: lo que se sabe
El interés global por esta enfermedad se reactivó tras un brote detectado en el crucero Hondius, que realizaba una ruta entre Argentina y Europa. Durante el viaje, al menos tres personas fallecieron y otras fueron hospitalizadas en estado grave.
El primer caso fue el de un pasajero de 70 años que presentó fiebre y síntomas gastrointestinales antes de fallecer. Posteriormente, su esposa también murió tras ser evacuada a un hospital en Sudáfrica.
El entorno cerrado del barco complicó las medidas de aislamiento, lo que llevó a la intervención de organismos internacionales de salud. Las investigaciones buscan determinar si el contagio ocurrió durante excursiones en tierra o dentro de la embarcación.
Este episodio ha generado preocupación global, aunque especialistas coinciden en que se trata de un evento localizado.
Síntomas del hantavirus: señales de alerta
El hantavirus suele iniciar con síntomas inespecíficos que pueden confundirse con otras enfermedades virales. Entre los principales signos se encuentran:
- Fiebre
- Fatiga intensa
- Dolores musculares
- Dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
En los casos más graves, la enfermedad puede evolucionar hacia un síndrome cardiopulmonar, caracterizado por dificultad respiratoria debido a la acumulación de líquido en los pulmones. Esta fase requiere atención médica inmediata.
El período de incubación varía entre una y ocho semanas desde la exposición al virus.
¿Existe tratamiento o vacuna contra el hantavirus?
Actualmente, no existe un tratamiento antiviral específico ni una vacuna ampliamente disponible contra el hantavirus. El manejo médico se centra en el tratamiento de los síntomas y el soporte de las funciones vitales del paciente.
En casos severos, puede ser necesario el uso de ventilación mecánica y cuidados intensivos para mantener la oxigenación y la estabilidad hemodinámica.
Medidas de prevención recomendadas en Perú
Aunque no se registran casos recientes de Hantavirus en Perú, las autoridades sanitarias recomiendan mantener medidas preventivas, especialmente en zonas rurales o amazónicas:
- Evitar el ingreso a espacios cerrados que puedan estar contaminados por roedores
- Ventilar ambientes antes de limpiarlos
- Realizar limpieza húmeda con lejía para evitar levantar polvo
- No acumular restos de alimentos
- Sellar grietas o espacios por donde puedan ingresar roedores
Estas acciones ayudan a reducir el riesgo de exposición y forman parte de las recomendaciones estándar del Minsa ante enfermedades zoonóticas.
¿Debe preocupar la presencia de hantavirus en Perú actualmente?
El contexto epidemiológico indica que el riesgo de Hantavirus en Perú es bajo en la actualidad. Sin embargo, los especialistas señalan que la vigilancia debe mantenerse activa, especialmente en regiones donde existen condiciones propicias para la presencia de roedores silvestres.
El reciente brote internacional evidencia que, aunque poco frecuente, el hantavirus puede reaparecer en contextos específicos, lo que refuerza la importancia de la prevención y la información oportuna.











