La incorporación masiva de cada año de miles de unidades vehiculares al parque automotor de Piura, estaría llevando a la ciudad hacia un inevitable colapso vial.
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Según cifras de la Asociación Automotriz del Perú, en el 2025, en Piura se vendieron 51 buses, 24 mil 590 motocicletas, 5 mil 170 vehículos livianos y 9 mil 333 trimotos (mototaxis) que hacen un total de 39 mil 144 unidades vendidas en Piura.
De acuerdo al análisis del especialista en transporte y docente universitario, Guillermo Gouro Mogollón, de ese número, la ciudad de Piura representaría un total de 27 mil 950 unidades vehiculares nuevas que ingresaron en 2025 al casco urbano de la ciudad y principales centros de afluencia de población.
“La infraestructura vial (vías urbanas) es insuficiente, el sistema vial urbano de la ciudad de Piura fue diseñado para una ciudad de menor escala. El índice de vías urbanas pavimentadas en zonas periféricas como Castilla, Tacalá, Los Ejidos, etc. sigue siendo altamente deficitario. Incorporar 39,000 unidades adicionales por año sobre el sistema vial urbano que no se incrementa proporcionalmente eleva el nivel de servicio de las vías urbanas principales de la categoría “C” hasta la categoría “E” o “F”, que de acuerdo con el Highway Capacity Manual (HCM) representa una condición de colapso vial”, sostiene el experto.
Mototaxis
El especialista pone mayor énfasis en lo que sucede con los vehículos menores debido al impacto que generan en las vías.
Como se informó, al cierre del 2025, se vendieron más de 39 mil vehículos nuevos en Piura, destacando el rubro de mototaxis con un crecimiento del 137% a comparación del 2024, seguido por las motocicletas (45%) y los vehículos livianos (30%).
“El dominio [es] abrumador de motocicletas y mototaxis. En términos de Ingeniería de Tránsito, una trimoto (mototaxi) equivale aproximadamente a 0.5 Unidades de Carro Patrón (UCP) en términos de espacio físico, pero su impacto en los conflictos en las intersecciones viales, además de la indisciplina vial y la tasa de accidentalidad, es exponencialmente mayor”, manifiesta.
Reducen capacidad
A su criterio, la multiplicación de este tipo unidades en el parque automotor de una ciudad como Piura, agrava los conflictos por la falta de desarrollo de infraestructura adecuada y retrasa los desplazamientos en las grandes avenidas.“La concentración de este tipo de vehículos en las vías urbanas
arteriales como la avenida Sánchez Cerro, avenida Grau y avenida Raul Mata (Ex Chulucanas) generan puntos de conflicto que degradan severamente la capacidad operativa de dichas vías urbanas, por citar unos ejemplos representativos en la ciudad de Piura”, expresó.
En esa línea, Gouro reiteró que las nuevas avenidas que se están construyendo como en Don Bosco y Grau, tendrán un impacto positivo en la movilidad urbana, pero de muy corto tiempo.
“Desde la perspectiva de la ingeniería de tránsito, ampliar o mejorar una vía sin gestionar la demanda vehicular ni ordenar el transporte público genera el efecto conocido como Demanda Inducida (Downs-Thomson). Esto significa que el tráfico nuevo ocupará la nueva capacidad vial en un período de 3 a 5 años, regresando a las mismas condiciones de congestión o peores”, acotó.
No hay parqueos
Para Gouro otra de las razones del caos en el transporte en Piura es por la falta de espacios para el estacionamiento regulado de las unidades. Como se observa en el centro mismo, la mayoría de zonas rígidas (áreas con línea amarilla) son usadas como estacionamiento de diferentes unidades vehiculares.
“Piura carece de una política de estacionamiento urbano. El estacionamiento indiscriminado en las vías urbanas que son públicas, por dar ejemplos: Jr. Tacna, Jr. Loreto, Av. Grau, etc., reducen la capacidad vial efectiva, agravando la congestión vehicular, especialmente en el horario pico de la mañana (7:00 a.m. – 9:00 a.m.) y en la tarde (5:00 p.m. – 9:00 p.m.)”, comentó el experto.











