La inversión en la región Piura

La inversión en  la región Piura

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Mario Alvarado Tabacchi
Colaborador

La expectativa a nivel nacional es que en el 2017, a diferencia de los últimos años, la inversión privada en el país crezca. La proyección del BCR en el Reporte de Inflación de setiembre último es que este crecimiento sea de 5 por ciento, sustentado en la puesta en marcha de una serie de proyectos de infraestructura y en la recuperación de la confianza de las empresas post cambio de gobierno.

En Piura, existe también la expectativa de que la inversión retome su impulso basada en la recuperación de la confianza de los agentes económicos, en la continuidad o puesta en marcha de proyectos de inversión pública y privada y la ausencia de amenazas climáticas extremas en el corto plazo.

Una última encuesta de expectativas económicas aplicada por el BCR (sucursal Piura) a empresarios de Tumbes, Piura, Lambayeque y Amazonas, entre mediados del mes de setiembre y mediados de octubre, revela que existen buenas perspectivas por parte de estos para los próximos tres meses respecto de la demanda, contratación de personal, situación de la empresa y desempeño de la economía nacional. Los índices respectivos se ubican en el tramo optimista alcanzando en algunos casos el nivel más alto de los cuatro últimos años.

Entre los proyectos que darán cuenta del dinamismo en Piura sobresalen la Refinería de Talara, Alto Piura, culminación de vías de evitamiento, mejoramiento de la Av. Sánchez Cerro en la ciudad de Piura, rehabilitación del aeropuerto de Piura, entre otros.  En el sector agroexportador, la uva seguirá liderando la llegada de capitales locales y extranjeros con posibilidad de instalación de 5 mil hectáreas en los próximos tres años, que movilizarán US$ 25 millones.

La actividad inmobiliaria debería ser otro motor del crecimiento regional habida cuenta del amplio déficit habitacional que todavía existe en la región y que bordea las 100 mil viviendas. Sin embargo, en este caso es importante que se amplíe el subsidio social vía los programas del fondo MiVivienda; máxime considerando que la liberación del 25 por ciento de fondos de las AFP con fines de adquisición de vivienda está siendo destinado mayormente a pagar deuda hipotecaria ya adquirida antes que a compras de viviendas nuevas. 

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