El expresidente de Bolivia, Evo Morales, denunció la existencia de un supuesto operativo impulsado por Estados Unidos y respaldado por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, que tendría como objetivo detenerlo o atentar contra su vida, en medio de un escenario de creciente crisis política y social en el país.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Morales aseguró que el Gobierno boliviano actuaría con apoyo de la DEA y del Comando Sur de Estados Unidos para ejecutar una intervención en su contra.
“Estados Unidos ordenó al Gobierno de Rodrigo Paz ejecutar una operación militar para detenerme o matarme”, afirmó el exmandatario, quien además denunció una presunta campaña de difamación, insultos y acusaciones sin sustento en su contra.
Morales denuncia presencia de agentes y despliegue militar
El líder político señaló como presuntos responsables de estas acciones al exministro de Gobierno Carlos Sánchez y al viceministro de Defensa Social Ernesto Justiniano. Asimismo, sostuvo que existiría presencia de efectivos militares y agentes extranjeros desplegados en el Trópico de Cochabamba, una de las regiones donde conserva respaldo político.
Según Morales, miembros de Inteligencia del Ejército y agentes antidrogas estadounidenses habrían preparado un operativo para capturarlo entre el viernes y sábado.
Durante su programa radial, el expresidente afirmó: “Que me procesen, que me detengan; ojalá no me maten”, en referencia a la situación judicial y política que enfrenta.
Investigación judicial y orden de aprehensión
Actualmente, sobre Morales pesa una orden de aprehensión dentro de una investigación por un caso de trata de personas con agravante.
La Fiscalía de Bolivia confirmó recientemente que solicitará una condena de hasta 20 años de prisión para el exmandatario por un proceso vinculado a la relación que habría mantenido con una menor de edad durante el tramo final de su gestión presidencial.
Morales permanece en la región cocalera de Chapare, en el Trópico de Cochabamba, bajo resguardo de sus seguidores y sin acudir a las citaciones emitidas por las autoridades judiciales. El exjefe de Estado sostiene que el proceso fue fabricado políticamente desde la administración del expresidente Luis Arce.
Gobierno endurece discurso y advierte acciones judiciales
Las declaraciones del exmandatario surgen luego de que el Gobierno boliviano incrementara la presión política y judicial frente a Morales y los sectores identificados con el denominado «evismo».
El presidente Rodrigo Paz advirtió que quienes intenten afectar el sistema democrático deberán enfrentar consecuencias legales.
“Aquellos que intenten destruir la democracia deberán responder ante la Justicia”, expresó el mandatario durante la presentación del Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Paz sostuvo además que Bolivia atraviesa un proceso democrático que calificó como «irreversible».
Acusaciones sobre protestas y crisis interna
En paralelo, el Gobierno intensificó las críticas contra Morales y sus sectores aliados. El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, atribuyó las recientes protestas y bloqueos a un supuesto plan desestabilizador financiado por el narcotráfico.
Según el funcionario, las movilizaciones buscan generar inestabilidad institucional y afectar el orden democrático.
Bolivia enfrenta actualmente un escenario de alta polarización política, marcado por la crisis económica, la escasez de combustible, las protestas sociales y las disputas internas dentro del oficialismo.











