Cambio de enfoque: Cada cosa en su lugar

Cambio de enfoque: Cada cosa  en su lugar

“Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar” es una frase de nuestros abuelos poco enraizada en nuestra sociedad. Pensamos que el orden y el método son para los gringos. Como campeones de la improvisación no somos muy afectos al planeamiento.

La japonesa Marie Kondo en Netflix (“A Ordenar”) expuso su método para organizar espacios y se volvió viral. Su seguidora Brenda Haines, gurú argentina sobre organización, dice “…ordenar la casa termina por ordenarte la cabeza y la vida. En el desorden no sabemos lo que tenemos. Cuando uno es consciente puede elegir mejor”. Cuando uno guarda cosas en exceso y sin un orden lógico es probable que no encuentre algo importante cuando lo busque, lo que equivale a haberlo perdido.

No se trata de caer en manías compulsivas como que las sillas estén en perfecta simetría o alinear las toallas de mano. Se trata de saber dónde encontrar las cosas y evitar la sensación de vivir en un ambiente confuso, entre rumas de libros o cerros de ropa.

Carlos Bejarano, periodista local, sostiene que no existe el orden sino “los órdenes”, que cada uno ordena a su manera. Según nos dice, “el orden es el pensamiento automático y la creatividad se basa en el desorden”. Si bien esto es cierto, es más bien una rebeldía al orden establecido que no justifica el caos. La explicación más sencilla para el desorden es la desidia o la falta de disciplina de ordenamiento.

Punto clave es saber discernir para librarse de lo no indispensable. Aunque las mudanzas son ocasiones ideales para ponerlo en práctica, cualquier momento es bueno para deshacernos de lo innecesario y respirar aliviados disfrutando los resultados. ¡Hagamos la prueba!
“El orden depende de valores extremadamente personales sobre cómo desea uno vivir.” Marie Kondo.


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
COMPARTIR     Twittear Compartir

Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.