Bolivia: cuestión de cultura política

Bolivia: cuestión de cultura política

A finales de septiembre, la Encuesta Mundial de Valores, aplicada en Bolivia en 2017, fue actualizada. Reveló que en el conjunto de actitudes, sentimientos y prácticas de los bolivianos, persisten taras coloniales y sus valores se encontraban lejos del ideal de una cultura democrática, pues la desconfianza, el conservadurismo, el anticientificismo, el regionalismo, el machismo, la intolerancia, la xenofobia y el fanatismo religioso se revelaban como valores preponderantes.

Esto permitiría entender la complejidad de estos aciagos días que vive ese país, por efecto de la expresión de viejas líneas de conflicto (regional, étnica y de clase) que históricamente definieron el campo político y que el gobierno del cambio no supo disipar.

El déficit de cultura democrática se revela también en la forma en la que la democracia es percibida en el imaginario como un simple instrumento para desatorar conflictos; siendo que la defensa del voto no es precisamente expresión de una cultura democrática, sino de una democracia mínima que una vez superado el conflicto no garantiza la implantación de una nueva moral o nuevos valores, a lo sumo provocará el recambio de las élites políticas o el ajuste en la forma de gobernar.

Precisamente, los sectores que maduraban sus aversiones hacia el Gobierno, que perdió la brújula cuando Evo Morales empezó a abandonar un modelo populista de cercanía con el pueblo, se abalanzaron hacia la protesta.

La forma en que se disfraza la confrontación como una lucha por la democracia tal vez sea un paso a la construcción de lo que le falta al país, mediante un nuevo consenso, aunque toda democracia liberal tienda a favorecer a las minorías, a pesar de la lucha de las mayorías.


Escrito por: Carlos Ernesto Ichuta Nina
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Carlos Ernesto Ichuta Nina

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Colaborador