Lo que pasa con tu cuerpo cuando comes atún en lata con frecuencia

Lo que pasa con tu cuerpo cuando comes atún en lata con frecuencia

El atún es un alimento muy sano, tiene ácidos grasos omega 3 (en especial EPA y DHA) que son beneficiosos para la salud cardiovascular. Además, posee gran contenido de vitaminas A y D, y minerales como fósforo, magnesio y yodo.

El problema, como siempre viene en que, desgraciadamente, no todas las economías pueden hacerse con atunes frescos en su mesa y optamos por una versión más económica y que nos ayuda a no tener que ir todas las semanas al mercado. Hablamos del atún en lata, el cual, pese a lo que pensamos podría no ser tan beneficioso si abusamos de él.

Estudio sobre el mercurio

Según un estudio de la Universidad de Chile, el mercurio es un metal pesado con efectos tóxicos para el sistema nervioso humano.

El alcance de esta sustancia es tal que se detecta en animales lejanos a la civilización como las ballenas o focas del ártico.

En general, los peces más longevos como el tiburón, caballa, pez espada, y atún son las que contienen cantidades más altas.

El pescado acumula mercurio absorbiéndolo del agua a través de sus escamas o su piel, o bien al alimentarse de otros organismos. Y por regla, en los peces más grandes o que viven más tiempo, se acumula más.

El mercurio es un elemento que está presente de forma natural en el aire, el agua y los suelos; y ciertas bacterias pueden transformarlo en metilmercurio, compuesto orgánico que es el que se acumula en los peces.

Según la OMS, La exposición al mercurio (incluso a pequeñas cantidades) puede causar graves problemas de salud y es peligrosa para el desarrollo intrauterino y en las primeras etapas de vida. Puede ser tóxico para los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, la piel y los pulmones riñones y ojos.

Por lo general, los niveles de mercurio en la mayoría de los peces no son perjudiciales para un adulto sano. Pero hay que estar atentos.

Otros peligros

Aunque muchas personas eligen comer atún por su elevado contenido de proteí­nas, no reparan en que una sola lata de atún contiene casi 600 miligramos de sodio, pudiendo favorecer el incremento de la presión arterial alta o hipertensión.

Incluso, en personas con sensibilidad al sodio, su consumo en exceso aumenta el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular.

Asimismo, en algunos platos de sushi o sashimi, el atún puede servirse crudo o mal cocido; y comerlo de esta manera aumenta las posibilidades de padecer algunas enfermedades transmitidas por los alimentos, como Anisakiasis, que se produce cuando los pescados están parasitado por larvas.

Además, advierten que pueden contener otros contaminantes. Muchas sustancias quí­micas son vertidas en los océanos de forma regular, y algunas de ellas permanecen en el tiempo y se acumulan en los animales.

Por ejemplo, la dioxina y los policlorobifenilos (PCB), sustancias cancerí­genas, están presentes en los tejidos adiposos de algunos tipos de peces, cuyas conservas potencian los efectos nocivos.

¿Cómo sustituir las conservas de atún?

Con cualquier otra proteína de origen animal como mariscos, pollo, conejo, huevo, cerdo, carne de res, etc. O vegetal en proporción equivalente: legumbres, cereales, semillas, seitán, tofu o soja en general.

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