Piura es indomable

Piura es indomable

José Cavada, en 1814, escribió que “Piura acaba de padecer grande ruina en sus edificios con el terrible terremoto que se experimentó en la mañana del 1 de febrero del año presente”.

Alejandro Reyes Flores en su obra “Hacendados y comerciantes”, lo comenta: “Los piuranos, en base a su trabajo, coraje y  decisión, supieron superar los embates periódicos de la naturaleza. Hacendados, campesinos, comerciantes, discurrieron su existencia, sustentando su economía básicamente en actividades agropecuarias”. En 1857, un nuevo sismo destruyó numerosos edificios en la ciudad, especialmente en Paita. 

El 24 de julio de 1912, un terremoto destrozó gran parte de la ciudad, y  la reconstrucción “dio un nuevo aire, creándose nuevas urbanizaciones y ampliándose calles y avenidas”. Según Carlos Robles Rázuri, la población lo asoció a un castigo divino pues “los cargadores de la imagen de la Virgen de La Merced la dejaron abandonada durante horas fuera de la iglesia para irse a beber” (Fuente: diario Correo).

Piura es indomable, en vano no salió de nuestra región el héroe más grande de América Latina, el peruano del Milenio: don Miguel Grau

En 1983 y 1997 nuevamente Piura fue asolada por el Fenómeno El Niño. Historia larga desde los Tallanes. En 1728, abatió la represa de Tacalá. En 1891, el río arrasó el único puente de la ciudad. En 1925, la región fue desolada. Para Ronald Woodman (1985), “las lluvias de 1983 fueron las más intensas en los 450 años de la historia de Piura, duplicando en magnitud al de 1925, y que años lluviosos ocurren, en promedio cada 4.5 años”. Recomiendo a las autoridades leer “El fenómeno de El Niño en Piura: ciencia, historia y sociedad”, de Eduardo Franco Temple, publicado en 1991.

Hoy Piura sufre, pero los piuranos superaremos nuevamente este evento climático. Piura es indomable, en vano no salió de nuestra región el héroe más grande de América Latina, el peruano del Milenio: don Miguel Grau; no obstante, que esta vez sirva para adoptar previsiones, dedicando presupuestos anuales a prevenir estos fenómenos, construyendo en zonas donde el río no pueda afectarlas, sensibilizando y capacitando a la población, reforzando las defensas y, en especial, con la participación de un comité de notables que aleje cualquier sospecha de corrupción. En 1983 se formó un Frente Cívico para protestar por la inacción del gobierno, que esta vez sea para precaver y prepararnos para enfrentar el próximo Niño.


Escrito por: Carlos Ginocchio Celi
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Carlos Ginocchio Celi

Carlos Ginocchio Celi

Administrador de Empresas de la Universidad de Piura. Es gerente general de Agrobanco y tiene más de 35 años de experiencia en Gestión de Desarrollo.