La salud es cuestión de ciencia

La salud es cuestión de ciencia

La campaña de vacunación contra la COVID-19 sigue tropezando con la resistencia de muchas personas a poner el hombro.

Unos lo hacen por miedo a las vacunas o a que le “inserten un chip”, como les han hecho creer; pero otros rehúyen alentados desde pulpitos de sectas religiosas que los han convencido que la sola fe en su religión basta para mantenerlos sanos y salvos de virus, bacteria mortales y vicisitudes de la vida.

El problema es que muchos de estas personas, sugestionadas por legos pastores, no alcanzan a entender que la salud, en este momento, no es cuestión de credo, sino de ciencia, y la ciencia ha demostrado la virulencia de la COVID-19. Los cerca de 200 mil víctimas en el Perú, y millones más en el mundo, demuestran que a este virus no se le puede dar ventaja.

Es respetable la creencia religiosa, pero el problema no es solo de ellos, sino de la sociedad en su conjunto. Quienes se niegan a vacunar, sea por temor o por cuestión religiosa, se convierten en potenciales aliados del virus porque de ser atacados, el Sars-Cov 2 se fortalece y muta en su cuerpo, convirtiéndose en más letal y agresivo. Hoy la vacuna es la única estrategia para reducir su letalidad.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.