Nueve maneras de ayudar a un amigo con cáncer

Nueve maneras de ayudar a un amigo con cáncer

Cuando nos enteramos de que alguien cercano a nosotros tiene cáncer, es normal que estemos tensos y preocupados; sin embargo, debemos saber que lo que sentimos es nada a comparación de lo que esa persona está viviendo.

En la cabeza de una persona enferma habita la soledad, por más compañía y apoyo que reciba; en especial si está en el hospital o si ha dejado de trabajar, salir y hacer su vida con normalidad. Es ahí, donde el rol de amigo se vuelve más importante que nunca. Aquí, algunas maneras de ayudar a una persona cercana a ti que ha sido diagnosticada de cáncer:

Sé tú mismo

Es normal sentir temor cuando alguien a quien quieres tiene cáncer: tal vez no sepas qué hacer o cómo actuar. Quizás te preguntes, ¿mi amigo quiere verme? ¿Mi amigo será diferente?

Puedes sentirte culpable por estar sano o sentirte enojado porque tu amigo tiene cáncer. Es posible que además quieras hacer de cuenta que esto no está sucediendo. Eso también es normal. Es probable que tu amigo se sienta de la misma manera.

Cuanto más tiempo pases con tu amigo, más tranquilo estarás. Tu amigo puede verse diferente o cansarse con más frecuencia, pero aún es la misma persona que conoces y a la que quieres. Intenta divertirte y actuar de la manera que sueles hacerlo cuando están juntos.

Obtén información sobre los conceptos básicos

Es de utilidad tener algunas nociones sobre el cáncer y acerca de lo que tu amigo está atravesando. En términos médicos, el cáncer es el crecimiento anormal de las células que causa la enfermedad en el cuerpo. Entre más información tengas al respecto, más fácil será comprender la situación que vive esa persona tan querida.

Está bien hablar al respecto

Probablemente, tengas muchas preguntas sobre lo que está sucediendo. Está bien sentir curiosidad y deseos de obtener más información: puedes preguntarle a su familia, a los médicos del hospital, a los amigos cercanos que tengan en común; incluso, a él mismo si ves que tu amigo tiene deseos de hablar sobre la enfermedad y el tratamiento.

Pero escucha a tu amigo

Habrá momentos en los que tu amigo no quiera hablar sobre el cáncer. Puede que simplemente pasar el rato y estar contigo como solían hacerlo. A veces, una broma o una historia divertida es justamente lo que el médico indicó. Intenta escuchar y comprender lo que tu amigo necesita. (Y recuerda lo que dijimos antes: está bien que seas tú mismo).

Ofrece tu ayuda

No esperes hasta que tu amigo pida ayuda. Ofrece algo específico para brindarle ayuda, por ejemplo, “Yo puedo encargarme de pasear a tu perro mientras estés en quimioterapia”. O elabora un plan para estar juntos y ayudarlo a limpiar su casa o a cocinar.

No finjas estar bien

El cáncer de tu amigo también puede ser difícil para ti. Si tienes miedo y estás triste, habla con una persona en quien confíes, escribir tus propios sentimientos también puede ser de ayuda. No finjas estar bien y cuida tus emociones.

Establece conexiones creativas

Busca formas creativas para ayudar a que tu amigo se sienta conectado y en contacto. Por ejemplo, crea un grupo de WhatsApp con los amigos más cercanos de esa persona. Es una manera divertida de mantener una conversación y hacerlo reír, incluso cuando no pueden estar todos juntos con él en persona.

No te tomes las cosas demasiado personales

Es normal que la persona con cáncer esté más callada de lo normal, que necesite tiempo para estar solo, y que a veces manifieste enojo. También es normal que de vez en cuando explote; en esos momentos solo debes escucharlo, no hay necesidad de responder. A veces, lo que la persona más necesita es alguien que escuche con empatía.

No le digas “puedo imaginar cómo te sientes” porque en realidad esto no es posible

Esto solo lo frustrará y lo hará sentir miserable por lo que está viviendo. No sientas pena por él ni dejes que el sienta pena por él mismo. Anímalo con acciones concretas:

  • Ofrécete a ayudar con el cuidado de los niños, u organiza un programa para llevarlos y traerlos de la guardería.
  • Lleva y trae a tu amigo a sus citas para tratamiento.
  • Coordina visitas en grupo, o coordina el envío de tarjetas, flores o regalos.
  • Honra a tu amigo haciendo contribuciones a caridades, organizando donaciones de sangre o haciendo esfuerzos especiales en su nombre.
  • Si la persona está de acuerdo, planea una fiesta cuando se haya terminado el tratamiento.

Vía American Cancer Society

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