Una nueva controversia envuelve al Ministerio del Interior (Mininter) tras revelarse presuntas irregularidades en la compra de 3.164 chalecos antibalas destinados a la Policía Nacional del Perú (PNP). El caso ha generado preocupación debido a que observaciones técnicas alertan posibles incumplimientos en los procedimientos exigidos para garantizar la calidad y seguridad de los equipos adquiridos.
Observan pruebas realizadas en laboratorio del mismo país fabricante
La contratación establecía que las pruebas de laboratorio de los chalecos debían ejecutarse en una entidad ubicada en un país distinto al del fabricante. Sin embargo, la empresa mexicana Armor Life Lab, responsable del suministro valorizado en aproximadamente S/7 millones, presentó certificados emitidos por First Lab Quality Solutions, laboratorio ubicado en Puebla, México.
El Servicio de Armamento y Municiones de la Séptima Región Policial Lima detectó la observación durante una revisión técnica realizada tras el internamiento de los equipos en febrero de este año.
«Las pruebas deben ser en un laboratorio independiente del país donde se fabriquen los bienes», se lee en el acta técnica emitida por la unidad policial.
Chalecos quedaron observados, pero luego recibieron conformidad
Inicialmente, la unidad usuaria rechazó otorgar la conformidad a los chalecos antibalas y estos permanecieron almacenados mientras la empresa buscaba subsanar las observaciones técnicas.
Sin embargo, semanas después, Armor Life Lab presentó documentación argumentando que las bases no establecían expresamente que el laboratorio debía encontrarse fuera de México, sino únicamente que debía ser una entidad independiente del fabricante.
Posteriormente, la Oficina General de Administración y Finanzas (OGAF) aceptó la explicación y finalmente otorgó la conformidad para la recepción de los equipos.
Cuestionan que se priorizara una interpretación legal y no una evaluación técnica
Especialistas y fuentes vinculadas al proceso cuestionaron que, frente a observaciones relacionadas con equipos que protegerán la vida de agentes policiales, no se realizara una nueva evaluación técnica independiente.
Según señalaron, lo razonable habría sido ejecutar una revisión extraordinaria o una reevaluación integral antes de autorizar la entrega definitiva.
Pese a los cuestionamientos, el 7 de mayo, el ministro del Interior, José Zapata Morante, realizó la distribución oficial de los chalecos a distintas dependencias policiales de Lima.
Preocupación por la seguridad de los efectivos policiales
El caso ha generado críticas debido a que los chalecos antibalas son implementos esenciales para proteger la vida de los policías durante operativos y situaciones de riesgo.
Diversos sectores consideran que el proceso debió priorizar criterios estrictamente técnicos antes que interpretaciones administrativas, con el objetivo de asegurar que el equipamiento adquirido cumpla con los estándares internacionales exigidos.
Mientras continúan los cuestionamientos, persisten las dudas sobre si los equipos entregados cumplen plenamente con los niveles de seguridad necesarios para salvaguardar la integridad de los efectivos policiales.











