El Congreso de la República asumirá los gastos de la defensa legal del congresista Fernando Rospigliosi, luego de que el Poder Judicial lo condenara en primera instancia a nueve años de prisión suspendida por el delito de difamación agravada contra la exfiscal de la Nación, Delia Espinoza. La decisión ha generado debate sobre los alcances del uso de recursos públicos en procesos judiciales que involucran a legisladores.
Mesa Directiva autoriza financiamiento de defensa de Fernando Rospigliosi
La medida fue aprobada el pasado 26 de febrero mediante el Acuerdo 130-2025-2026/MESA-CR, adoptado por la Mesa Directiva del Parlamento. Esta decisión se dio a partir de una solicitud presentada por el propio titular del Congreso, en el marco de las disposiciones internas que regulan el acceso a defensa legal financiada para funcionarios.
De acuerdo con el documento oficial, los congresistas pueden acceder a este beneficio siempre que el proceso judicial esté vinculado al ejercicio de sus funciones parlamentarias. Es decir, cuando los hechos estén relacionados con actividades como legislar, fiscalizar u opinar en el ámbito político.
En el caso de Fernando Rospigliosi, el Parlamento consideró que las declaraciones por las cuales fue denunciado se enmarcan en su actuación como representante político, lo que habilita la cobertura de los gastos legales mientras el proceso no cuente con una sentencia firme.
¿Cuándo deberá devolver el dinero Fernando Rospigliosi?
La normativa interna del Congreso, en concordancia con la Ley del Servicio Civil, establece que el financiamiento de la defensa legal es temporal y condicionado. En caso de que se confirme una condena en segunda instancia o en instancias superiores, el legislador estará obligado a reembolsar los gastos asumidos por el Estado.
Esto implica que Fernando Rospigliosi solo deberá devolver el dinero si el fallo judicial queda firme tras el proceso de apelación. Mientras tanto, el Congreso continuará cubriendo los costos de su defensa, lo que ha generado cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos en casos de naturaleza penal.
Poder Judicial condena a Fernando Rospigliosi por difamación agravada
La sentencia fue emitida por la jueza Norma Carbajal, quien declaró culpable al congresista de Fuerza Popular por difamar a Delia Espinoza. Según el fallo, las declaraciones del parlamentario excedieron los límites de la crítica política y constituyeron un ataque directo contra la reputación de la agraviada.
El caso se remonta a 2025, cuando Fernando Rospigliosi calificó públicamente a Espinoza como “aliada del terrorismo y de las economías ilegales”. Estas afirmaciones fueron consideradas por el juzgado como expresiones sin sustento, que afectaron el honor y la imagen profesional de la entonces decana del Colegio de Abogados de Lima.
La magistrada determinó que no se trató de una opinión protegida por la libertad de expresión en el contexto político, sino de una imputación grave sin pruebas, lo que configura el delito de difamación agravada.
Detalles de la condena contra Fernando Rospigliosi
El Poder Judicial impuso a Fernando Rospigliosi una pena de nueve años de prisión, la cual fue suspendida en su ejecución por un periodo de un año. Durante este tiempo, el congresista deberá cumplir estrictas reglas de conducta para evitar que la pena se haga efectiva.
Además, la sentencia incluye el pago de una reparación civil de 200 mil soles a favor de la agraviada, así como una multa de 62 400 soles. Estas sanciones económicas buscan resarcir el daño causado y reforzar las consecuencias legales del delito.
Cabe señalar que el pasado 7 de abril el Poder Judicial ya había adelantado parte del fallo, imponiendo inicialmente nueve meses de prisión suspendida, lo que posteriormente fue ampliado en la sentencia completa.
Reacciones tras la sentencia contra Fernando Rospigliosi
Tras conocerse la decisión judicial, Fernando Rospigliosi reaccionó a través de sus redes sociales, donde difundió un video del momento en que se le dicta la condena. En su mensaje, cuestionó duramente al sistema de justicia y atribuyó el fallo a una supuesta influencia política.
El congresista sostuvo que existe un sesgo en su contra y lanzó críticas al Poder Judicial, señalando que se busca silenciarlo políticamente. Sus declaraciones han generado nuevas controversias, en un contexto marcado por tensiones entre actores políticos e instituciones del sistema judicial.
¿Qué implica este caso para el uso de recursos del Congreso?
El caso de Fernando Rospigliosi ha reabierto el debate sobre los criterios que utiliza el Congreso para financiar la defensa legal de sus miembros. Si bien la normativa permite este beneficio en determinados supuestos, especialistas advierten la necesidad de establecer límites más claros para evitar posibles abusos.
Uno de los principales cuestionamientos radica en determinar si declaraciones consideradas difamatorias pueden ser interpretadas como parte del ejercicio de la función parlamentaria. Este punto resulta clave para definir la legitimidad del financiamiento otorgado.
Asimismo, el desenlace del proceso en segunda instancia será determinante no solo para la situación legal del congresista, sino también para establecer precedentes sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos en el uso de recursos del Estado en procesos judiciales personales.
¿Por qué el Congreso puede pagar la defensa legal de un congresista?
El Congreso cuenta con una normativa interna que permite cubrir los gastos legales de sus funcionarios cuando enfrentan procesos vinculados a sus funciones. Esta medida busca garantizar que los legisladores puedan ejercer sus labores sin limitaciones derivadas de denuncias o litigios.
No obstante, el beneficio no es automático ni permanente. Está sujeto a evaluación y puede revertirse si se determina responsabilidad penal en una sentencia firme.
¿Qué sigue en el proceso judicial de Fernando Rospigliosi?
El siguiente paso en el caso de Fernando Rospigliosi será la apelación de la sentencia ante instancias superiores del Poder Judicial. Este proceso definirá si se confirma, modifica o revoca la condena dictada en primera instancia.
Hasta entonces, la pena seguirá suspendida y el Congreso continuará financiando su defensa, a la espera de un pronunciamiento definitivo que podría cambiar el rumbo del caso.






