La ex presidenta del Consejo de Ministros, Betssy Chávez, inició una huelga de hambre dentro del Penal Anexo de Mujeres de Chorrillos, donde permanece con prisión preventiva por el delito de rebelión tras el fallido golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo. Según denunció en una carta enviada a la Sala Penal Especial de la Corte Suprema, viene recibiendo amenazas de muerte por parte de otras internas, supuestamente alentadas por funcionarias del penal.
Puedes leer ► Paro de transportistas anunciado para el 24 y 25 de julio: conoce los motivos y regiones afectadas
En la misiva entregada el 15 de julio a las 7:00 a. m., Chávez responsabilizó directamente a la directora del penal, Nelly Aquino, a la jefa del Órgano Técnico de Tratamiento (OTT), Vilma Páucar Rojas, y a la jefa de seguridad, Elvia Córdova Mondragón. Las acusó de crear un entorno hostil e inseguro y de usar a reclusas para intimidarla. Por ello, se negó a ser trasladada al Penal Barbadillo, donde debía asistir al juicio oral por rebelión junto a Pedro Castillo.
Denuncia maltratos y corrupción al interior del penal
Durante la audiencia, su abogado, Raúl Noblecilla, leyó una segunda carta en la que Betssy Chávez denuncia tratos humillantes y restricciones arbitrarias, como la prohibición de usar los servicios higiénicos los fines de semana, la limitación de las visitas familiares y legales, y la negación de su libre tránsito dentro del penal. Además, denunció la existencia de una presunta red de corrupción penitenciaria donde se intercambian beneficios por pagos, celdas y favores.
La ex premier calificó a las autoridades del penal como parte de una posible organización criminal que opera en complicidad con internas de poder económico. Por ello, solicitó al Ministerio Público iniciar una investigación por cohecho, abuso de autoridad y organización criminal, y pidió al Ministerio de Justicia y al INPE una reorganización urgente del Penal Anexo Mujeres de Chorrillos.











