La crisis financiera en Petroperú genera preocupación por su impacto en el suministro de combustibles a nivel nacional. El sindicato de trabajadores alertó sobre posibles consecuencias en la economía familiar ante la falta de decisiones inmediatas del Ejecutivo.
“El tema con Petroperú es una crisis financiera que no es de hoy, viene de tiempo atrás y responde también a un contexto energético internacional. El país no es ajeno a esa situación y la falta de acciones del Estado frente a la paralización de operaciones resulta preocupante por el impacto país”, sostuvo Luis Camino, secretario del sindicato.
Petroperú solicitó un decreto de urgencia para acceder a un préstamo de hasta US$ 2,000 millones, con el fin de asegurar capital de trabajo, cubrir deudas y mantener operativa la Refinería de Talara. Sin este respaldo, se advierte un posible desabastecimiento de combustibles.
“Lo que se pide es una capitalización. El Estado es el dueño de la empresa y le corresponde invertir para garantizar su funcionamiento. Petroperú cumple un rol social, llevando combustible a zonas alejadas, por lo que su paralización afectaría directamente a la población”, afirmó.
Advirtió que la falta de liquidez podría provocar incremento en los precios del combustible, presión inflacionaria y encarecimiento de la canasta básica. Además, cuestionó decisiones adoptadas en el manejo de la empresa estatal.
“Lo que se avecina es una crisis energética que podría agravarse. Esto traería consecuencias en el transporte, en los precios y en la economía familiar. Esperamos que el Gobierno tome decisiones inmediatas para evitar un escenario más crítico”, indicó.











