Aproximadamente 600 compatriotas se encuentran en la línea de fuego entre Rusia y Ucrania. ¿Qué hacen allí? De acuerdo con los testimonios de cerca de 135 familias denunciantes, estos peruanos, provenientes de diversas regiones del país -incluida Piura- habrían sido llevados a la tierra del vodka con engaños. Los habría captado una mafia internacional de venta de esclavos.
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Percy Salinas, abogado de las familias denunciantes, sostiene que se tendría certeza de la muerte de 13 peruanos, una cifra que podría ser demasiado conservadora tomando en cuenta que, según el mismo letrado, solo el 10% de los 600 compatriotas secuestrados tiene entrenamiento militar o policial.
Todo empezó cuando unos sujetos se acercaron a las víctimas y les ofrecieron contratos en el sector de seguridad con sueldos de entre 2,000 y 3,000 dólares en Rusia.
Originalmente, los captadores -que serían parte de una red internacional de trata- buscaban a militares y policías licenciados, lo que hacía más creíble la oferta de trabajo. Luego, la red comenzó a ofrecer puestos distintos a otros individuos que carecían de cualquier entrenamiento en el uso de armas.
“[Las víctimas] firman contratos en ruso en lugares públicos, como centros comerciales y aeropuertos, bajo promesas de pago de veinte mil dólares que nunca llegan”, denunció Salinas.
BAJO BANDERA OPRESORA
Se ha podido confirmar que cinco peruanos se encuentran abandonados en hospitales rusos, donde la atención les es negada por no ser nacionales. El caso más dramático es el de un compatriota de 63 años, quien en el Perú era chef y ahora, luego de combatir contra su voluntad, podría perder las manos.
Otros trece peruanos se encuentran atrincherados, con pocas posibilidades de sobrevivir en una guerra que se libraba a miles de kilómetros de sus expectativas de progreso. La Embajada del Perú en Rusia no ha respondido a las solicitudes de rescate mediante geolocalización.
CAZADOS COMO RATAS
Uno de los peores escenarios que una persona puede imaginar vivir es ser parte de una persecución militar: de acuerdo con testimonios recogidos por Salinas, diez peruanos intentaron llegar a la Embajada de Perú en Moscú, de donde fueron expulsados. Los agentes les indicaron que debían gestionar su regreso atravesando Turquía.
Videos difundidos por la defensa muestran cómo, tras salir de la sede, estos ciudadanos fueron perseguidos por mercenarios en sus alojamientos temporales. “Los mercenarios tocan la puerta exigiendo que abran porque cada peruano ‘vale’ veinte mil dólares para devolverlos al combate”, señaló Salinas.
MAFIA DETRÁS
De acuerdo con la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), existen chats que vinculan a personas de Colombia, México y Perú en una red cuyas sedes estarían en los dos primeros países. Se sabe que la organización ha cambiado de nombre hasta en seis ocasiones para despistar a las autoridades. La Fiscalía ha abierto una carpeta.
En tanto, la Embajada de Rusia rechaza que se trate de personas secuestradas, sino de “voluntarios”. Al cierre de esta edición, la Cancillería recién está tomando los datos para elaborar un padrón de las víctimas.











