El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descartó la posibilidad de reanudar ataques contra Irán y dejó abierta la puerta a una nueva escalada del conflicto. En sus declaraciones, afirmó que el escenario actual podría interpretarse como una guerra, al tiempo que sostuvo que los ataques previos habrían debilitado la capacidad militar iraní, especialmente en la producción de drones y misiles.
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Trump también planteó la eventual retirada de tropas estadounidenses de países europeos, justificando su postura en lo que considera una falta de apoyo de sus aliados. En particular, criticó con dureza a España, Italia y Alemania, a los que acusó de no colaborar en asuntos estratégicos vinculados al conflicto, llegando incluso a amenazar con medidas comerciales.
TENSIONES
Desde Irán, altos mandos militares advirtieron que cualquier ataque estadounidense provocará una respuesta “larga y dolorosa”, con posibles objetivos que incluirían bases, buques e infraestructuras en la región.
La combinación de amenazas militares, tensiones diplomáticas y control de rutas estratégicas ha elevado la preocupación internacional. El conflicto no solo incrementa la incertidumbre geopolítica, sino que ya está generando efectos directos en el precio de la energía y la inflación globaL











