Carlos Gallardo Torres, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), sostiene que la economía regional depende que no haya un fuerte impacto con el fenómeno El Niño.
El año pasado, Piura creció 4.6% gracias a la pesca y agro. ¿Cuál es la proyección de este año? ¿Qué sectores pueden impulsar?
Todavía es pronto para comentarlo. El año pasado ese 4.6% es importante porque luego de la pandemia y el rebote, Piura ha estado con crecimientos muy pobres. Ese 4.6% del año pasado es importante, pero es parte también de un rebote del 2024 por una temporada de pesca súper buena.
Ahora es un año desafiante para Piura y la idea es que pueda crecer como el promedio nacional en al menos 3%. Ahí va a ser clave la resiliencia frente al fenómeno de El Niño y el daño que pueda generar en la pesca y agricultura. Esos son los dos sectores que yo miraría como claves en asegurar al menos un crecimiento cercano al promedio nacional. Además, si le va bien al agro y a la pesca, la manufactura se reactiva.
¿Y el sector hidrocarburos?
Piura sigue siendo la principal región productora de petróleo, pero cada vez vemos una disminución en la producción. Hay problemas con Petroperú que conocemos todos en la capacidad de poder extraer, pero también hay empresas privadas que están extrayendo menos.
Esto es parte de esta reducción en los montos de inversión en exploración y producción que tenemos a nivel nacional en hidrocarburos en general.
Vamos a seguir dependiendo de la pesca y agricultura, debido a que no hay grandes proyectos de inversión en minería y otros sectores…
Hay 6 000 millones de dólares en tres proyectos grandes como El Algarrobo o Río Blanco. Esos proyectos grandes contrastan con la presencia de minería ilegal que [si bien] no es en el grado de otras regiones, pero en la zona de Ayabaca hay presencia de minería ilegal cerca de la frontera con Ecuador.
Hay operaciones que están ocurriendo en la selva del Ecuador muy cercanas a Piura que hace prever que hay presencia de minería ilegal ahí y que podría ponerse peor. Aquí lo clave es ver cómo se generan las condiciones para explotar estos proyectos.
En general, la forma en que podamos dar un mayor impulso a la inversión privada en las regiones es importante si queremos ver dinamismo y crecimiento económico. Piura tuvo grandes crecimientos económicos hasta el 2014, sin embargo, desde ese año hasta ahora, este promedio de crecimiento ha ido bajando y justamente porque faltan esas grandes inversiones. […] El sector agroexportador ha tenido una cifra récord el año pasado, pero aún está por debajo de La Libertad e Ica.
Creo que hay espacio para crecer, pero hay que resolver el tema del agua. Si seguimos con los problemas sin resolver de Poechos vamos a tener limitaciones para la ciudadanía y el agro. […] Cuando hay fenómeno del Niño, el río pasa lleno de agua y uno dice, “Oye, pero cómo Piura no puede tener agua si tiene lluvias”.
¿Sin más agua no hay crecimiento de la región?
Ningún país desarrollado lo logra sin tener resuelto un adecuado abastecimiento de agua para la ciudadanía y la agroexportación, [También] pensemos en los pequeños negocios o cualquier industria.
Si tienes pocas horas de agua al día y de poca calidad (solo el 6% de población recibe agua adecuada en Piura), entonces ¿qué negocio se puede desarrollar en ese entorno? Ahí tiene mucho que ver el gobierno local y regional en proveer las condiciones necesarias para que la inversión privada se pueda desarrollar.
No estamos pensando solamente en los grandes proyectos, sino también en los pequeños negocios.
¿Aumentó la pobreza en Piura?
El 2019 estuvo en el nivel más mínimo del 24%, y hoy está alrededor del 32%. Creo que este año en general la pobreza va a reducirse a nivel nacional y yo esperaría que en Piura también. En el IPE estimamos que el promedio nacional de pobreza se reduzca al menos un par de puntos, es decir de 27% a 25%, pero aún vamos a estar lejos de ese 20% [de antes de la pandemia].
Piura, aún reduciendo algo de pobreza este año va a estar todavía lejos de ese 24%. En Piura la pobreza ha aumentado principalmente porque la pobreza urbana lo hizo. La pobreza rural desde el año 2019 hasta hoy está mas o menos igual (40%). En cambio, la pobreza urbana pasó de 20% a más de 30%.
Entonces, ¿cómo se resuelve la pobreza urbana? La pobreza urbana no la van a resolver con programas como Juntos o bonos.
La pobreza urbana se resuelve con empleo y este lo hace principalmente la inversión privada. Si la meta de todos es tener niveles de pobreza más bajos, necesitamos mejorar las condiciones para la inversión privada. Entonces pensemos en cómo recuperamos la producción de los hidrocarburos, cómo llegamos a ser la principal región agroexportadora, cómo generamos mejores condiciones para el turismo y el acceso al agua […]
Creo que si empezamos a discutir esos temas, vamos a ir pensando en la inversión privada que necesita la región para poder recuperar esas cifras de pobreza y bajarlas.
¿Cuál será el principal problema para el nuevo gobernante?
Hay varios. Lo inmediato es lograr más estabilidad política. Independiente de quien sea elegido, creo que será importante ver cómo va a ser el manejo del Congreso bicameral con el presidente para que nos den la suficiente estabilidad política para dirigir el país.
Lo que hemos tenido en estos últimos dos quinquenios con ocho o nueve presidentes es justamente una crisis política que no te deja avanzar. Es difícil planificar si estamos viendo cuánto nos dura un presidente o cuando cambian de congresistas.
¿Y el déficit fiscal?
Como los precios de los minerales están altos y los ingresos del Ejecutivo siguen creciendo, uno dice, “Oye, hay plata para rato.”, ¿no? Pero, lo que no estamos viendo es que cuando los precios de los minerales sean constantes, vamos a tener problemas porque hemos empezado a gastar gasto corriente permanente en más de lo que deberían […]
El Ejecutivo debería llevar estas leyes aprobadas por el Congreso al Tribunal Constitucional y presentar demandas de inconstitucionalidad.
El TC con esta apertura de gasto que le dio al Congreso, lo que ha hecho es terminar por dinamitar la sostenibilidad fiscal del país.
¿Los cambios constantes de presidente qué efectos generan en el inversionista?
El inversionista privado ya reconoce o interioriza lo que puede pasar con estos cambios presidenciales. Pero ahí uno entra en esa discusión de las cuerdas separadas. El Perú sigue creciendo a pesar de nuestra situación política, pero es mentira.
Con estos precios de los minerales deberíamos estar creciendo a 5% o 6% y solo estamos creciendo a 3%. Esos tres puntos [menos] nos está costando como país [que no se] recuperen las cifras de pobreza.
Deberíamos ir reduciendo cifra de pobreza y no lo hemos tenido. Entonces, sin duda, hay un impacto muy fuerte de la crisis política sobre los resultados económicos.











