Una ley contra el alboroto hormonal

Una ley contra el alboroto hormonal

El acoso procaz del congresista Jonhy Lescano, manoseado en los medios de prensa, pone hoy sobre la mesa una polémica y a la vez nociva costumbre nacional que hasta el año pasado no pasada de ser solo una falta moral.

Hoy la piropeada y las proposiciones con o sin connotación sexual se castigan con pena de cárcel según el Decreto Ley 1410, instituido con la aprobación del Congreso.

En efecto, lo trascendente de esta ley no es el castigo con pena
de prisión que pueda recibir un atrevido “padre de la Patria”, sino que representa un cambio forzado de la estructura de la sociedad machista. La nueva norma encarna una transmutación cultural en un país donde el hombre, con o sin intención, cosifica a la mujer, la asedia y la agrede sin pudor con sus “hormonales” piropos.

Hoy la mujer peruana debe saber -y los piropeadores compul-
sivos también-, que la ley tipifica como delito el acoso, acoso sexual, chantaje sexual y difusión de imágenes con contenido sexual.

El caso se agrava si la víctima es expareja, con lo cual no hay salida alguna para los acosadores y atrevidos galanes que pueden ir a “vacacionar” hasta ocho años en un atiborrado penal local.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.