Una esperanza para Thais: la historia de la bebé piurana que fue salvada por un empresario árabe

Una esperanza para Thais: la historia de la bebé piurana que fue salvada por un empresario árabe

La madre de Thais falleció después de dar a luz.

Margorieth luchó por su vida hasta el último minuto. Una mala práctica en una cesárea, realizada en el Hospital de Sullana de Piura, la dejó más de un mes padeciendo, hasta que su cuerpo no pudo más.

Sus familiares denunciaron negligencia, por más de 25 días tuvo un pedazo de placenta dentro de su cuerpo, porque fue detectada tardíamente por los galenos del hospital. Esto originó una infección generalizada.

Margorieth solo tenía 24 años, una amorosa familia que esperaba su regreso, había sido madre otra vez de una pequeña con hidrocefalia, ocasionada por una hemorragia intraventricular, debido a su nacimiento prematuro, pero Margorieth no pudo regresar a casa.

“Ella me dijo que hiciera todo lo posible porque quería salvarse, quería vivir, quería estar con sus hijos, recuerda Wilmer, el padre de Thais.

Hoy frente a la cama de su pequeña, guarda dentro de su corazón todo el dolor que le causó la muerte de su esposa, porque asegura, tiene tres grandes razones para seguir adelante, “Dios me ha dejado con mis hijos, yo aún tengo que luchar”.

Antes de que la familia contactara a Yaqoob Yusuf Ahmed Mubarak, un empresario árabe que llegó a Perú con el fin de apoyar a un niño trujillano que estudiaba en la calle aprovechando la luz de los postes porque en su vivienda no había fluido eléctrico, realizaron actividades para pagar las deudas del hospital y para los tratamientos de Thais.

Wilmer trabaja manejando una combi en Talara, sus dos pequeños hijos iban al colegio y Thais, sufría por su condición.

Por las noticias una tía de Margorieth vio con mucha sorpresa como este empresario árabe viajó de tan lejos para construirle una casa a un niño peruano. Sin nada que perder decidió contactarlo y contarle la historia de Thais.

La respuesta del empresario, era una prueba de que Dios escuchó sus plegarias.

 

La Emergencia

Un día, los llantos de Thais eran demasiado fuertes y alarmantes, ya tenía cuatro meses, su padre y su abuela materna nunca la habían escuchado llorar tan fuerte.

El abuelo de la mamá de Thais pagó una consulta en Piura. En el consultorio, la doctora Julissa Guevara recetó una resonancia, cuando les reveló los resultados Wilmer no lo podía creer, la menor necesitaba con urgencia una operación para poder vivir.

“Como no teníamos seguro, ni dinero, la doctora nos envió al Hospital Santa Rosa para que nos atiendan por el SIS, allí nos dijeron que el doctor que operaba estaba de vacaciones y que no podían tratarla”, agrega Wilmer con mucha pena, “el doctor que nos atendió solo la revisó y nos dijo que estaba bien”

Wilmer no recuerda cual era el nombre del doctor, no quiere seguir guardando rencores, pero si recuerda la impotencia que sintió cuando le dijo que regresara cuando ella tuviese fiebre, esa misma impotencia que sienten las personas cuando recurren al sistema de salud peruano.

El padre desesperado regresa al consultorio de la doctora Julissa, le pide que le dé el nombre de algún doctor para que opere su hija, Thais necesitaba a un neurocirujano, la doctora le recomienda a un buen amigo, y a un especialista que se convertiría en el milagro que estaban esperando.

 

Un doctor con vocación

Wilmer le escribe a Mubarak para contarle las buenas noticias, le envían el número del doctor para que se contacte con él.

“Fue cosa de Dios”, asiente el padre emocionado, “el señor Yaqoob y el señor Gilberto estaban en Lima, y cuando llamaron al doctor él también estaba allí».

Rogelio Sernaqué Novoa acudió al llamado de los empresarios, en su conversación gestaron una promesa, todos iban a poner el hombro para salvar a la pequeña Thais.

“Vamos a contarles la historia de la pequeña Thais” explicó Mubarak en su cuenta de Instagram. En esa red social, con su socio Gilberto Rosas Landa, presentaron al doctor, la operación fue pactada para unos días después.

Cuando el doctor regresó a Piura los dolores de Thais empeoraron, su cabecita empezó a crecer, la familia temió lo peor.

Solo Rogelio sabe qué lo motivó a seguir apoyando a la bebé, pese las complicaciones que vinieron después.

Le realizaron una punción para sacarle un poco de líquido y asegurar que ella pueda resistir a la operación. “No teníamos tiempo que perder, viajé a Lima, compre la válvula y regresé para operarla”.

 

Una esperanza para Thais

Wilmer recordó que perdió a su esposa después de una operación.

En la sala de espera no puedo evitar rogarle a Dios que no le quitara a su hija también.

Los doctores salieron del quirófano dos horas después, Rogelio lo enfrentó con una enorme sonrisa, tomó la mano de ese padre desesperado y la apretó con mucha fuerza.

La pequeña con hidrocefalia, que perdió a su mamá cuando nació, tenía otra oportunidad y la esperanza de vivir una larga vida.

Tres especialistas participaron en la operación de Thais, los doctores Jaime Saavedra y Robert rosado, confirmaron el sentimiento de Rogelio.

En declaraciones con nuestro diario, el doctor no pudo evitar expresar su sorpresa. “Después de la operación Thais despertó y parecía otra bebé, sonreía, movía sus manitas, no había rastro de dolor en su rostro”.

“Yo puedo garantizar que con un adecuado tratamiento Thais tendrá una vida sana”, dio fe el médico.

“Thais es un milagro”, dice su papá, “un milagro de Dios, porque puso en su camino a estas maravillosas personas, a Yaqoob, a Gilberto y al doctor Rogelio, no me cansaré de agradecerles por todo lo que han hecho por mi familia”.

La promesa de los empresarios no termina, ellos vendrán a Piura para conocerla, “les pedí que vengan, quiero darles las gracias persona y quiero que mu hija les robe una sonrisa, ella ahora sonríe y está viva por su generosidad».

COMPARTIR     Twittear Compartir