El póker se ha consolidado como un deporte mental con cada vez más seguidores en todo el Perú. Y aunque en un principio se pueda creer que los resultados dependen de la suerte, la realidad es que se pueden seguir ciertos consejos para maximizar las posibilidades de ganar.
#1 Elegir una modalidad de póker sencilla para aprender
Elegir la modalidad de poker online correcta para empezar es una decisión crucial. Comenzar con una versión compleja puede resultar abrumador y, a la larga, desalentador.
Por esta razón, el Texas Hold’em es la puerta de entrada ideal. Su popularidad global, tanto en casinos de Perú como en aplicaciones móviles, asegura que siempre habrá una mesa disponible y una enorme cantidad de material educativo.
Otra opción es el Five Card Draw, o póker de cinco cartas con descarte. Es la versión que muchos recuerdan de las reuniones familiares, y su simplicidad es ideal para memorizar la jerarquía de las manos.
Sin embargo, el Five Card Draw carece de la profundidad estratégica que convierte al Texas Hold’em en la mejor escuela para futuros jugadores serios.
#2 Buscar las mejores manos iniciales
En el póker, no todas las manos iniciales son iguales. Algunas poseen una ventaja matemática tan evidente que deben jugarse con agresividad para maximizar las ganancias.
El error más común del principiante es jugarlas con pasividad y permitir que rivales con cartas inferiores entren en el bote por un bajo precio.
Por lo tanto, la estrategia correcta es subir la apuesta (raise) para aislar oponentes y construir un pozo mayor desde el arranque.
Estas son las combinaciones con las que se debe tomar la iniciativa:
- Pares altos (AA, KK, QQ): los ases de bolsillo (AA) constituyen la mejor mano inicial posible y deben jugarse con la máxima contundencia.
- As-Rey (AK): es conocida como big slick y no es una mano hecha. Sin embargo, tiene un potencial enorme para formar el par más alto o proyectos fuertes.
- Pares medios (JJ, TT): jugadas muy rentables, aunque se debe actuar con cautela si en la mesa aparecen cartas más altas (as, rey o dama).
- Conectores del mismo palo (KQs, AQs, JTs): su fuerza reside en la capacidad de formar escaleras y colores, jugadas que pueden ganar pozos gigantescos.
#3 Conocer las peores manos para jugar
Así como hay manos que invitan a apostar, otras son una receta para el desastre.
Muchas de estas manos parecen interesantes para el ojo inexperto, pero su debilidad las convierte en verdaderas trampas. El principal peligro es caer en una situación de «dominación», donde el rival tiene una mano similar pero mejor, lo que casi garantiza una pérdida considerable.
Estas son las manos que deben ir directo al descarte:
- 7-2 de diferente palo: estadísticamente, es la peor mano en Texas Hold’em. No tiene potencial de escalera ni de color. Jugarla es como quemar dinero.
- Manos desconectadas y bajas (8-3, 9-4, 10-2): estas cartas no guardan sinergia y rara vez conectarán provechosamente con la mesa.
- La trampa de las figuras débiles (K-3, Q-4, J-2): un novato ve un rey o una dama y siente el impulso de jugar. El problema es que, si otro jugador entra en la mano, es muy probable que tenga un acompañante (kicker) superior.
- Ases débiles en primeras posiciones (A2-A9 de diferente palo): un as es una carta fuerte, pero sin un buen kicker, es una mano que suele traer más problemas que beneficios.
#4 No olvidar la importancia de la posición
La posición se refiere al orden en que un jugador actúa durante las rondas de apuestas. Quien «habla» (es decir, quien realiza una acción) al final tiene una ventaja informativa decisiva, pues ya ha observado las decisiones de todos sus oponentes.
Esto le permite controlar el tamaño del pozo, ejecutar faroles más efectivos o ver una carta gratis.
Actuar primero, conocido como estar «fuera de posición», trae una desventaja innegable. Por lo tanto, las posiciones de las ciegas pequeña y grande son las que estadísticamente más pierden, incluso con los profesionales.
Por el contrario, el botón (el puesto del repartidor) es la mejor ubicación, ya que siempre actúa en último lugar después de las tres primeras cartas comunitarias.
Un consejo práctico es jugar un grupo muy selecto de manos en las primeras posiciones y abrirlo conforme se acerque al botón.
#5 Dominar el farol (bluffing)
El cine ha popularizado una imagen distorsionada del farol y lo ha presentado como un acto heroico con cartas inútiles. La realidad, sobre todo en niveles iniciales, es muy distinta.
Un error garrafal es intentar engañar a jugadores que tienden a pagar casi cualquier apuesta, conocidos como calling stations. Es imposible engañar a alguien que no presta atención.
La recomendación para un novato es farolear muy poco. La mayor parte de las ganancias iniciales provendrán de apostar fuerte con buenas manos (apuestas por valor).
En lugar de un farol puro, es más efectivo el semi-farol. Esto consiste en apostar con una mano que aún no es ganadora, pero que tiene un buen proyecto, como uno de color o de escalera.
De esta forma, existen dos maneras de ganar: si su rival se retira, o si completa su proyecto en las siguientes cartas.









