También los vecinos deben ayudar a que la ciudad se vea mejor

También los vecinos deben ayudar a que la ciudad se vea mejor

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Manuel Antonio Rosas
Estudio Rosas Asociados

Ninguna campaña para mejorar el ornato público y las condiciones de vida en Piura podrá tener éxito si es que no se cuenta con la participación activa y comprometida de los vecinos. Somos todos, absolutamente todos, los que tenemos que contribuir a través de nuestro comportamiento social a esta lucha diaria contra todos los problemas graves que afectan a la ciudad por sus cuatro costados.

Generalmente siempre estamos pidiendo que las autoridades se hagan cargo (aparentemente ellas solas) de esta situación de insalubridad, desorden, inseguridad en el tránsito vehicular, contaminación sonora, etc.

Somos los propios vecinos de esta capital regional los que contribuimos al caos, en mayor o menor medida, cuando se arrojan basuras a la calle, se estacionan vehículos en plena pista, no se respetan los semáforos ni los jardines; no se eliminan los escombros y materiales de construcción que son residuos de construcciones. Tampoco, lamentablemente, tenemos respeto por las leyes y ordenanzas municipales que han sido dictadas para normar,  precisamente,  la vida en comunidad. La lista de acciones y omisiones puede resultar interminable porque,  fatalmente,  a una buena parte de la población le hace falta  más  civilización y cultura que son valores esenciales para cada persona, pero que se siembran en el hogar y se cultivan en los centros educativos.

Si bien las instituciones estatales y municipales son los entes rectores de la actividad pública y las llamadas a hacer respetar la ley y a imponer sanciones a los infractores no debemos acostumbrarnos a vivir siempre tratando de sacarle la vuelta al orden público para hacer lo que queremos sin respetar el derecho de los demás.

Cada uno  de los habitantes tenemos que hacer el mayor esfuerzo por sujetar nuestra conducta al interés social.

Juntos podemos lograr que haya un mejor ambiente para vivir; un tránsito de vehículos menos caótico; mejores y más hermosos jardines  y sobre todo un real y notable respeto por la propiedad privada; por los parques y monumentos y por la persona de los adultos mayores y los niños. No todo es responsabilidad de las autoridades sino de los vecinos también.

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