Somos libres, seámoslo siempre

Somos libres, seámoslo siempre

Se escucha el resonar de tambores de una banda, ensayando para el desfile de Fiestas Patrias. Son escolares con actitud y sentimientos, con satisfacción o disgusto. Escucha quejas de los adultos, lamentos, malas noticias, incertidumbre ante una realidad ávida de soluciones que, parecen lejanas o irrealizables, en un clima de desconfianza y desilusión que desmoraliza. Tal vez por esto, los tambores suenan de forma sec y violenta.

Es el aniversario de la patria, por la que dieron la vida, hombres y mujeres que dejaron para la posteridad su patriotismo, escrito en las páginas de la Historia del Perú. Lucharon por la Independencia y la libertad para tener una identidad propia, proteger las riquezas valiosas, admiradas en todo el mundo. Un país con un tremendo potencial para dejar de ser “un mendigo sentado en un banco de oro”, frase de Antonio Raimondi en el S. XIX, ante los recursos naturales, desperdiciados en el país.

El amor a la patria se ha debilitado, los llamados a fortalecerlo con autoridad otorgada por el voto del pueblo, no fueron capaces, porque la política, hace medio siglo, ha dejado de ser fuente de sabiduría y decencia.

Nuestro himno nacional, uno de los más bellos en el mundo, ha sido reducido a una estrofa, siendo varios los intentos para hacerle modificaciones. Sin embargo, el coro que dice “somos libres y seámoslo siempre”, es intangible, como debería ser el valor de la libertad en el país; ahora secuestrada por la corrupción, por un sistema financiero atosigante, el trabajo explotador, la deshumanizante tecnología, el consumismo, la delincuencia.

Duele el Perú pero tenemos que celebrar el aniversario de la Patria, donde los héroes son los bomberos, los buenos policías, los maestros con vocación, los padres ejemplares, los trabajadores públicos honestos, los que respetan las reglas de tránsito, los vecinos que cuidan el barrio, los niños felices por el amor de sus padres, los escolares que desfilan con ilusión de crecer y construir, los que cantan la sexta estrofa del himno, renovando el juramento al Dios de Jacob. ¡Son libres y séanlo siempre!


Escrito por: María Luisa Ruesta Arce
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María Luisa Ruesta Arce

María Luisa Ruesta Arce

Psicóloga. Ejerce la docencia universitaria en la Universidad de Piura