¿Qué hacer con nuestro río? (Parte I)

¿Qué hacer con nuestro río? (Parte I)

En el año 2002 el Gobierno Regional de Piura, con la Cooperación Técnica Alemana GTZ, desarrolló una propuesta para el tratamiento integral del río Piura frente a las inundaciones. Años más tarde el Consejo de Recursos Hídricos Chira Piura retomó esta iniciativa y la ha puesto a consideración pública al incluirla en el Plan de Gestión de Recursos Hídricos.

La cuenca que tenemos

Naturalmente, sin la acción del hombre, el río Piura sortea sus propios cauces. Un año puede tomar un camino, años después puede decidirse por otro. Además es muy inestable. Hoy podría suplir con creces la demanda de agua y mañana, en cambio, podría traernos escasez de este importante recurso.

A pesar de su irregular estacionalidad los piuranos hemos logrado un mediano aprovechamiento del río. Mediano porque aún experimentamos años en los que el río nos hace zozobrar, bien por grandes avenidas debido a altas precipitaciones o por lo contrario, periodos prolongados de stress hídrico. Las medidas preventivas que se han tomado a lo largo de nuestro tiempo no han sido, ni son, suficientes para evitar los desastres que agobian periódicamente al pueblo piurano.

La presente publicación es el prefacio a una serie de entregas que explicarán durante las siguientes semanas, en detalle, la propuesta que ha sistematizado el Consejo de Recursos Hídricos Cuenca Chira – Piura, entidad oficial adscrita a la Autoridad Nacional del Agua, que propone un tratamiento integral para la reducción de la vulnerabilidad frente a la inundación y escasez hídrica en la cuenca Chira- Piura, la misma que ha sido declarada de interés regional por el Consejo Regional mediante acuerdo Nº 1443-2017 el pasado 5 de abril.

Antes de llegar a los detalles de la propuesta es importante caracterizar al río Piura y su cuenca, su amenaza latente, sus potencialidades y oportunidades de mejora, así como conceptualizar las grandes obras que nos han permitido desarrollar nuestra industria – principalmente agricultura-, la potabilización del agua y el aprovechamiento hidroenergético. Toda esta información es relevante para continuar con mayores logros en el futuro.

El cambio climático es innegable. Según un informe del Centro de Investigación Tyndall Center de Inglaterra del 2004, el Perú es el tercer país más vulnerable a su efecto. Se pronostica para futuros años mayor incidencia de estacionalidades extremas tales como las que ocurrieron este verano 2017, en la que en menos de una semana pasamos de una emergencia por stress hídrico a un estado de alerta por lluvias intensas.

Conociendo nuestro río

Hidrografía

El río Piura nace como el río Chalpa de la confluencia de las quebradas Chalpa y Overal, en el distrito de Huarmaca (Huancabamba) a 2.680 msnm. Luego toma los nombres de río Huarmaca y río Canchaque, adquiriendo el nombre de río Piura desde su confluencia con el río Bigote.

La red hidrográfica de la cuenca del río Piura está constituida principalmente por los ríos Huarmaca, Bigote, Piscán, Yapatera, San Jorge y La Gallega siendo de 1.010 kilómetros la longitud total aproximada de la red hidrográfica y 295 kilómetros la longitud del cauce principal del río.

Actualmente el río Piura desciende con dirección noroeste hasta la localidad de Tambogrande, cambiando de dirección para dirigirse hacia el sur, donde desemboca en la Laguna Ramón. Años atrás descargaba su caudal al mar por el norte de Sechura. En promedio, por cada 100 metros de recorrido pierde 8.7 metros de altura o lo que es decir una pendiente de 8.7%; sin embargo en sus últimos 130 kilómetros la pendiente promedio es de apenas 0.4%.

El cauce principal recoge el agua que escurre de la superficie total de su cuenca, la cual abarca un área de 10.872.09 km² que se ubica en su totalidad dentro de nuestro departamento piurano. Podríamos ser los responsables absolutos por todo lo que sucede en nuestro río si no fuera porque también se alimenta por la caída de Curumuy, vía el Canal Daniel Escobar, de agua proveniente del reservorio de Poechos que tiene origen principalmente en la cuenca binacional de los ríos Catamayo-Chira.

La Cuenca puede dividirse en dos topografías muy diferenciadas:
• El territorio de causalidad, que abarca el 40%, se encuentra en la parte oriental donde el relieve es más abrupto, alcanzando una altura máxima de 3.644 msnm.
• El territorio de impacto que abarca el 60% y es conformado por el desierto de Sechura, cercado por los cerros de Asperreria y macizos de Paita en la parte noroeste y otro cordón de cerros de edad pre-terciaria en la parte noreste.

Clima

Obedece a una clasificación de zona semi o subtropical y que varía según el rango altitudinal.

La precipitación pluvial y la temperatura son los elementos meteorológicos más importantes, considerándose la lluvia netamente veraniega.

El régimen de lluvias en las cuencas puede clasificarse en tres tipos para un año promedio:
• La zona baja con precipitaciones escasas de 10 a 80 mm anuales (de enero a abril).
• La franja ubicada entre los 80 y 500 metros donde las lluvias registradas son de entre 100 y 600 mm (diciembre a mayo).
• Franja ubicada desde los 500 msnm hasta la línea divisoria con sus cuencas vecinas con promedios anuales entre 700 y 1.100 mm (entre enero y mayo)

En años del Fenómeno El Niño, algunos puntos de la cuenca alcanzan valores superiores a los 4.000 mm o lo que es decir 40 mil m³ por hectárea/año. La evaporación presenta una relación directa con la temperatura y la precipitación pluvial, por ello, la evaporación es mayor durante el verano. La evaporación promedio total anual en el valle es relativamente alta, del orden de 1.500 mm, alcanzando en Morropón hasta 1.800 mm. Por este motivo los cultivos deben complementarse con riego, ya que normalmente más agua se evapora que la que se repone con las lluvias.

Caudal del río Piura

Los caudales máximos instantáneos de nuestro río Piura son consecuencia de la intensidad de una o varias lluvias durante el periodo lluvioso a lo largo de la extensión de la cuenca. El máximo caudal registrado en marzo del año 98 alcanzó 4.424 m³/s y una media para ese día de 3.367 m³/s. Los estudios del Consejo de Recursos Hídricos Chira – Piura han demostrado que a partir de 1.700 m³/s existe un impacto negativo que afecta la vulnerabilidad de las propiedades y poblaciones contiguas al río.

Existen registros de los caudales instantáneos máximos desde el año 1926 hasta el año 2017. Es posible que la medición de los primeros años no haya sido muy acertada, sin embargo, si los tomamos como ciertos en los últimos 35 años hemos excedido más veces y con mayor intensidad el caudal crítico de 1700 m³/s que en todo el periodo 1926-1982.

A mediados del siglo XX el esperado del caudal máximo estaba alrededor de los 585 m³/s. Al proyectar la tendencia para los próximos 20 años este esperado podría alcanzar los 1700 m³/s en el año 2036.

Caracterización de usos del suelo

Los usos del suelo de la cuenca son principalmente agrícolas y ganaderos. En la zona baja y media, los proyectos de riego tecnificado han ido ganando terreno a los bosques secos de algarrobos.

Uso minero: asociadas a las rocas sedimentarias de la costa se encuentran recursos como petróleo, gas, fosfatos, sulfatos, arcillas refractarias, etc. En la sierra, junto a las rocas intrusivas, son frecuentes asociaciones metálicas de oro-plata, cobre-zinc-plomo y cobre-molibdeno.

Biodiversidad en la cuenca

En la Cuenca Chira -Piura se puede encontrar una gran biodiversidad y en pro de conservarla se redactó la ley de áreas naturales protegidas del Perú en el año 1997, en la cual se crean tres zonas naturales protegidas a nivel nacional: Parque Nacional Cerros de Amotape, Coto de caza El Angolo, Zona Reservada Illescas y un espacio natural denominado área de conservación regional bosques secos de Salitral – Huarmaca, además de 11 áreas naturales más con potencial para la conservación.

Hoy, en la cuenca Chira-Piura, tenemos 450 mil hectáreas de terrenos por reforestar. Se espera una reforestación inicial de 10 mil hectáreas para el 2020.

Caracterización de usos y demanda del agua

De acuerdo a la Ley de Recursos Hídricos existen tres clases de uso del agua: Primario, Poblacional (potabilización) y Productivo. Este último se subdivide en agrario, acuícola y pesquero, energético, industrial, minero, recreativo, turístico y de transporte.

Infraestructura hidráulica existente

Sistema Hidráulico de San Lorenzo: Se construyó entre 1948 y 1960. Cuenta con presa reguladora con actual capacidad de 203 millones de m³ (o hm³) que almacena las aguas trasvasadas del río Quiroz por un canal del mismo nombre y del río Chipillico y deriva mediante sistema de canales agua para casi 38 mil hectáreas.

Sistema Hidráulico del Chira: El reservorio de Poechos tenía una capacidad hasta antes de las avenidas del presente año de 407 hm³. La capacidad planeada fue de 1.000 hm³. Deriva las aguas a través del canal Miguel Checa y las trasvasa hacia el Medio y Bajo Piura por el canal Daniel Escobar. Además, cuenta con la presa derivadora Sullana que deriva por el Canal Norte, se bifurca en el sifón Sojo y continúa por el canal Sur.

Sistema Hidráulico Medio y Bajo Piura: Es abastecido por el sistema de Poechos a través del canal trasvase Daniel Escobar. Tiene la presa derivadora Los Ejidos y el canal de derivación Biaggio Arbulú, que abastece Bajo Piura y Sechura.

Sistema Hidráulico Alto Piura: Se abastece del recurso hídrico en periodos de avenidas con agua superficial del río Piura. Algunas empresas se abastecen a partir de pozos tubulares que explotan el agua subterránea de los acuíferos.

Infraestructura para uso Energético: Existen 7 centrales hidroeléctricas dentro del ámbito Chira-Piura, la mayoría de propiedad privada, que hacen uso del recurso para turbinar y posteriormente distribuir la energía al mejor postor por medio del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional.

Comentarios

Hemos tenido avances importantes en cuanto al aprovechamiento de nuestros ríos. Hace no menos de 50 años la población piurana dependía de los periodos lluviosos para poder subsistir durante el invierno. Después de meses sin agua celebraban la llegada de las primeras avenidas con banda de músicos reunidos en la ribera aún seca y con mucho júbilo muchos marcaban con sus dedos el primer cauce por donde escurrían los riachuelos que luego, según el año, se volcarían en feroces caudales.

Por un lado subestimamos nuestro río y su capacidad de destrucción. Por más encauzamiento, sin una acertada intervención aguas arriba, los desastres seguirán ocurriendo. Por otro lado, a pesar de las grandes obras hidráulicas, nuestra población y su producción sigue como hace 50 años a merced de un clima cada vez más impredecible sin capacidad de resistir un solo verano seco.

Es momento de que todos los piuranos tomemos conciencia de nuestra vulnerabilidad, que miremos convencidos una sola solución y exijamos en unidad nuestro derecho a convivir en armonía con nuestros ríos.

Contraloría orientará a alcaldes en uso de dinero por emergencia.

 

Por: Diego García Woodman en cooperación con el Consejo de Recursos Hídricos Chira-Piura.

Mañana no se pierda la segunda entrega: “Reforestación y conservación de los páramos en la cuenca alta”

 

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