Rey mago con plata ajena

Rey mago con plata ajena

Casi coincidiendo con la bajada de reyes, el Gobierno ha publicado el 08 de enero el Decreto de Urgencia 002-2020, por el cual modifica la Ley de Centros Educativos Privados, en una nueva muestra de que la demagogia y el populismo son los signos que rigen esta etapa, digamos, “imperial”. Nos ocuparemos solo de dos de esos cambios, los más preocupantes.

El primero es el relativo a la cuota de ingreso que cobran los colegios a cada alumno nuevo que reciben. La nueva norma define esta cuota de ingreso como un pago por el servicio de conceder una vacante y dejar que el alumno estudie en el colegio hasta egresar del último grado de secundaria. Con esta definición errada, entonces, se dispone que si el alumno se retira del colegio para irse a otro, se debe devolver la cuota de ingreso en forma proporcional a los años transcurridos hasta ese momento. La intención del legislador es que los padres de familia no paguen más de una cuota de ingreso en caso su hijo tenga que pasar por más de un colegio para terminar sus estudios, por el motivo que sea. Como si esos cambios fueran responsabilidad de los colegios.

Pero olvida el rey mago que la cuota de ingreso paga impuestos por parte del colegio, por lo que no debería devolver el total, sino la parte que reste. ¿O la Sunat aceptará como pérdida o gasto la devolución sin que haya comprobante de pago de por medio? Al parecer, la norma quiere que los colegios cobren la cuota de ingreso en partes, una por año, pues eso sugiere como algo opcional, pero dado este tratamiento tan original, más bien parece una orden. Posiblemente, los colegios tendrán que elevar sus pensiones para contar con el capital de trabajo para afrontar las posibles devoluciones, o eliminen la cuota de ingreso y trasladen ese flujo igualmente a las pensiones con lo cual, por ayudar a unos pocos, se terminará perjudicando a la mayoría.

Y hablando de capital de trabajo, la otra disposición criticable es aquella que dispone que el colegio no puede exigir la entrega de todos los útiles escolares al inicio de clases (en realidad, esto ya existía), sino que debe hacerlo gradualmente conforme a un reglamento y en todo caso esas entregas deben empezar solo después de treinta días de iniciadas las clases. En otras palabras, a menos que se quiera que los alumnos vayan sin absolutamente nada el primer mes, será el colegio quien tenga que asumir el costo de los útiles por esos treinta días. De nada le serviría al colegio recibir después los útiles de ese primer mes, a menos que se quiera convertir en librería.


Escrito por: Daniel Montes Delgado
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Daniel Montes Delgado

Daniel Montes Delgado

MBA Centrum Católica.