Control de crecidas y protección del cauce del río Piura (Parte III)

Control de crecidas y protección del cauce del río Piura (Parte III)

El objetivo principal de la propuesta: “Tratamiento integral para la reducción de la vulnerabilidad frente a inundaciones y escasez hídrica en la cuenca Chira-Piura” que promueve el Consejo de Recursos Hídricos es disminuir la vulnerabilidad frente al incremento de caudales originados por precipitaciones extremas en la cuenca media y baja del río Piura.

Las lluvias que cayeron sobre el departamento de Piura entre la tarde del sábado 25 de marzo y la mañana del domingo 26 anunciaron desde las primeras horas del día domingo una inminente avenida del río Piura. A las 2 pm el COER Piura reportó que el caudal frente a la ciudad capital ya superaba los 1.700 m³/s y para el mediodía del lunes 27 el gobierno regional anunció el pico de 3.468 m³/s. Luego fue decreciendo hasta volver a las 7 am del día martes 28 a un caudal inferior a los 1.700 m³/s.

El umbral de seguridad de nuestro río Piura es un caudal de 1.700 m³/s. Se puede asegurar que por debajo de este, el río se mantendrá dentro de su cauce, nuestros diques y puentes soportarán la velocidad y presión del agua y se tendrá suficiente pendiente para que el agua de la lluvia escurra por gravedad desde las calles de las ciudades y pueblos hasta el río.

Piura ciudad estuvo expuesta a inundación (y otros posibles desastres que afortunadamente no sucedieron como caída de puentes) durante 41 horas que el caudal fue mayor a 1.700 m³/s. En este intervalo de tiempo el total de agua que corrió en el río, según mediciones en la represa Los Ejidos, fue aproximadamente 375 millones de metros cúbicos.

El volumen excedente a 1.700 m³/s fue 124 millones de m³, agua suficiente para abastecer más de seis mil hectáreas de cultivo durante todo un año. Si hubiésemos sido capaces de retener oportunamente dicho volumen antes de las ciudades y pueblos vulnerables, hubiésemos podido evitar el desastre vivido.

El “Tratamiento integral para la reducción de la vulnerabilidad frente a inundaciones y escasez hídrica en la cuenca Chira-Piura”, sumado al componente forestación y reforestación presentado en la publicación anterior, propone la implementación de este segundo componente “Control de crecidas y protección del cauce del río Piura” en el cual se enfatiza que para regular los caudales extremos en la zona alta y media de la cuenca se debe realizar una delimitación adecuada de la faja marginal, almacenamiento temporal del agua en exceso en reservorios, proteger sus riberas y las estructuras ubicadas a lo largo del río (puentes, presa Los Ejidos), limpiar adecuada y permanentemente el cauce y dotar una salida al mar.

 

Construcción de reservorios de retención temporal de agua – Polders

Contiguo a nuestro río Piura, al igual que otros muchos ríos, existen llanuras naturales de inundación. Son zonas ubicadas fuera del cauce principal y su uso es principalmente para agricultura de cultivos temporales y algunas zonas de bosques secos. Debido a su alta vulnerabilidad frente a inundaciones, pocos se arriesgan en invertir en cultivos permanentes y asentar viviendas.

Muchas de estas llanuras se activaron durante este periodo lluvioso con el paso de las repetidas avenidas. Dependiendo de la intensidad, fueron parcial o totalmente cubiertas durante el tiempo que duró la crecida. Así como ingresó, la mayor parte del agua volvió a retomar el flujo del río, dejando a su paso agua acumulada en depresiones y cuencas ciegas de la llanura. Es decir, naturalmente estas llanuras retuvieron cierto volumen de agua pero no lo suficiente para evitar las inundaciones en la cuenca baja.

El polder es una obra de ingeniería que permite retener o embalsar temporalmente grandes volúmenes de agua. Consiste básicamente en levantar uno o varios diques alrededor de una llanura de inundación natural previamente identificada y conducir controladamente hasta ella el excedente de agua de la avenida a través de un sistema represamiento del cauce, canales y compuertas previamente construidos. Así se retiene el agua dentro de esta llanura hasta el momento que el caudal vuelve a la normalidad. Luego se libera gradualmente de regreso al río por gravedad mediante un sistema de compuertas de salida.

El sistema Polder incorpora un componente social que se debe resolver antes de su ejecución. Hablamos de realizar una inundación controlada en campos de cultivo temporal, los cuales en su mayoría son propiedad de terceros, con la finalidad de salvar campos, pueblos y ciudades en la cuenca baja de una inundación masiva y no controlada. Sin duda los propietarios de las tierras que componen el sistema Polder deberán recibir una compensación económica en caso de su activación. Se requiere además un presupuesto y una organización técnica para la operación y mantenimiento.

 

 

Existe el estudio de preinversión elaborado por la Cooperación Alemana GTZ y el Grupo Interdisciplinario de Gestión de Riesgos a nivel de perfil denominado “Control de avenidas e inundaciones del río Piura en el tramo puente Carrasquillo – Chutuque”. 2006, el cual permitiría retener hasta 296 millones de m³. Constituye un avance importante que requeriría una actualización del mismo y una revisión de alternativas. Además se requieren estudios adicionales de otros potenciales Polders identificados en otras llanuras de inundación en el tramo entre Chulucanas y Tambogrande.

Reservorios o represas satélites

El río Piura se alimenta por más de una docena de quebradas principales. Se caracterizan por tener una gran pendiente de descenso y por un cauce que muchas veces se estrecha entre dos laderas. En estos puntos de estrechez es donde se hace más factible la construcción de un muro de contención con la finalidad de embalsar el agua.

Estas represas podrían cumplir doble función. Almacenar agua en época de abundancia para aprovecharla durante la época seca y servir como un control del caudal, ya que pueden retener el agua de las quebradas reduciendo el riesgo a inundaciones en las partes bajas de la cuenca.

 

Actualmente existen estudios de preinversión a nivel perfil por mejoramiento del sistema de riego La Gallega – Corral del Medio en el distrito de Morropón denominado reservorio “La Maravilla”. Este proyecto forma parte del Proyecto Especial Alto Piura – PEIHAP y considera una capacidad de almacenamiento de 30 millones de m³ para aprovechar el agua de las subcuencas La Gallega y Corral del Medio. Entre otros reservorios identificados se encuentran Mamayacu, Corral del Medio, Yapatera, Bigote, La Gallega y Charanal, con capacidades entre 30 y 70 millones de m³. Se complementan con el reservorio La Peñita de 80 millones que se ubica sobre el cauce del río Piura en el tramo Tambogrande – Piura, anunciado por primera vez en el año 2012 y voceado como prioridad en el actual gobierno regional.

Salida del río al mar y descolmatación anual del cauce

Hoy el río Piura descarga su caudal en la laguna Ramón, la misma que durante época de lluvias extremas se fusiona con la laguna Ñapique para formar La Niña, la cual no sólo recibe agua del río Piura sino también de los ríos Cascajal, Olmos y La Leche. El nivel de la laguna durante las avenidas llega a ocupar las depresiones naturales de hasta 32 metros bajo el nivel del mar y no logra descargar al mar. Se necesita evacuar las lagunas con mayor velocidad para que el nivel se mantenga bajo y el río tenga mayor pendiente al final de su recorrido. Se deben estudiar las mejores alternativas para darle salida al mar.

La pendiente en un río tiene una relación directamente proporcional con la velocidad, que es la que hace el trabajo de socavación del cauce y ampliación del área de sección trasversal del río. Bien decía el Ing. Jorge Jibaja (UNP) que “la labor de descolmatación y limpieza la puede ejecutar el mismo río, pues su caudal tiene más fuerza que cien tractores”. La reducción de la pendiente (y de velocidad) también acarrea problemas de sedimentación del cauce.

 

Grandes áreas del cauce del río se encuentran cubiertas de densa vegetación natural que impide, por un lado, la evacuación natural del caudal con una velocidad adecuada y por otro dificulta el arrastre de sedimentos favoreciendo la colmatación. La limpieza sistémica del cauce es parte de la propuesta.

Defensas ribereñas

El doctor Jorge Reyes (UDEP) ilustró un hecho histórico sucedido en el río Mississippi, cuyos caudales llegan a superar los 50.000 m³/s. Desde los años 1840-1850 los pobladores se empecinaron en construir diques que eran derribados en cada avenida. Una vez derribados volvían a construir diques más altos los cuales eran nuevamente derribados.
Sin duda es importante reforzar nuestras defensas pero debemos aprender del error que vivieron los norteamericanos durante el siglo XIX. Ellos resolvieron el problema con el uso de sistemas de retención y derivación temporal aguas arriba, como los que se propone a través de la construcción de polders.

Las defensas ribereñas más efectivas son las que son menos susceptibles al proceso de erosión y las que menos rugosidad presentan para el flujo del agua. Al reducir la rugosidad se aumenta la velocidad del flujo. Con mayores caudales se incrementa la velocidad y el río erosionará la parte más débil del cauce pues tiene la necesidad de ampliar el área de sección trasversal. Si las defensas son resistentes a la erosión será el fondo del río el que será socavado por la velocidad de flujo.

 

La propuesta integral del Consejo de Recursos Hídricos contempla defensas ribereñas que nos protejan de un caudal máximo de 2.000 m³/s, basado en el resto de componentes de la propuesta, que evitan que el caudal del río Piura alcance estos niveles. Particularmente se priorizan aquellos puntos críticos donde el río se desbordó y se recomiendan defensas con tecnologías modernas.

Actualmente se encuentra en el Gobierno Regional Piura un proyecto a nivel de perfil: “Mejoramiento de los servicios de protección contra inundaciones en el río Piura, Medio, Bajo Piura: Distrito Piura, Castilla, Catacaos, La Arena, La Unión, Cura Mori, Vice, Cristo Nos Valga, Bernal, Rinconada Llícuar, provincias de Piura y Sechura”. Está valorizado en 142 millones de soles. Elaborado por la ANA. Código SNIP N° 333471. Así mismo, existe un proyecto elaborado en 1998 por la Universidad Nacional de Piura y la Universidad de Piura para la construcción de defensas en el tramo Presa Los Ejidos y Puente Bolognesi.

Faja marginal

Es de suma importancia que las autoridades delimiten adecuadamente la faja marginal del río y que la población respete dicho espacio. No sólo porque algunas construcciones pueden obstaculizar el flujo del agua del río sino porque se requiere un fácil acceso de maquinaria de mantenimiento al cauce del río. Según el reglamento de delimitación y mantenimiento de fajas marginales dado por la Autoridad Nacional del Agua, aprobada con RJ N° 332-2016-ANA, en el art. 12 señala que para tramos de río con baja pendiente (menores a 1%) y riberas desprotegidas, el ancho mínimo debe ser de 10 metros.

La propuesta propone que la ANA a través de los órganos correspondientes y los municipios respectivos acuerden la redelimitación de la faja marginal y la posterior eliminación de aquellos puntos críticos que estrangulan al río Piura devolviéndole su cauce natural original.

 

Por: Diego García Woodman en cooperación con el Consejo de Recursos Hídricos Chira-Piura

No te pierdas la IV entrega: Drenaje pluvial en ciudades el próximo domingo.

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