Piura, más allá del agua

Piura, más allá del agua

El desabastecimiento del agua en Piura desnuda una serie de males endémicos de los piuranos; no nos engañemos ni busquemos chivos expiatorios que diluyan una responsabilidad que compete a todos; creer que el PECHP o el GORE o la EPS Grau van a solucionar el problema es una ingenuidad; aquí todos tenemos parte de culpa y por allí debemos enfocarnos.

Ayer el Evangelio de Mateo trajo una frase sugerente: “Jesús, bautizado, salió del agua, se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre Él…”; algo así como diciéndonos: “Cristianos, salgan del agua, vean el bautismo más allá del ‘agüita’, dejen espacio al Espíritu, el agua no tiene efecto sin el Espíritu; exigen el Bautismo, pero no viven como cristianos. Jesús salió del agua”.

Paralelamente, creo que en el problema del agua en Piura no es cuestión de “Escobar” ni de Daniel ni del “compadre” Escobar sin capacidad para hacer bien el trabajo en el canal. No es la primera vez que estamos desabastecidos de agua, cañerías que se rompen, pozos que se malogran, etc. Tomemos al toro por las astas.

En Piura hay agua de sobra y no debe faltar; las benditas lluvias se convierten en inundaciones y en algo dañino porque el problema son los Gobiernos Regionales y municipales, más preocupados de poner a sus ayayeros que de hacer obras bien hechas. Las últimas inundaciones de la ciudad de Piura no han sido culpa sino de la negligencia, pasividad e incapacidad de las autoridades. Desde Poechos y Curumuy, no han sido capaces de obras hidráulicas o hidroenergéticas de envergadura. Vilcazán es solo una gigantografía. Escaso mantenimiento de la represa de Poechos y de los canales.

El GORE culpa a la EPS Grau y no hace mea culpa por haber puesto funcionarios incompetentes en el Chira Piura; no sé cuántos funcionarios han pasado sin pena ni gloria por esta entidad responsable del manejo del agua; la entrevista que este diario hizo hace poco al ingeniero Zegarra Caminnati desnuda el pésimo manejo de esta entidad y la ignorancia supina de esa gente puesta a dedo por el GORE.

Finalmente, exigimos agua, pero hay mucha morosidad, muchas conexiones clandestinas, gente que vende agua a los vecinos; se manipula el currículo escolar con diversos temas, pero no hay una verdadera educación sobre la conservación de los páramos, el buen uso del agua y el cambio climático; se promueve más la extracción de los metales que el cuidado de los acuíferos. Debemos ser más coherentes: ¿Quieres agua? ¡Cuídala!


Escrito por: Miguel Medina Pacherre
COMPARTIR     Twittear Compartir

Miguel Medina Pacherre

Miguel Medina Pacherre

Sacerdote. Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.