No basta detectar a los mentirosos

No basta detectar a los mentirosos

Tras los últimos escándalos y problemas en que han estado involucrados los efectivos de la Policía Nacional, sobre todo en lo que respecta a corrupción, el anuncio de someter a los postulantes a las escuelas de la Policía a la prueba del polígrafo, representa solo un pequeño avance en el filtro que las escuelas deben tener para elegir a los futuros policías del país.

El tema va más allá de detectar si el postulante es mentiroso o no, aunque el dichoso aparatito genere polémica por su credibilidad. El meollo del problema tiene varias aristas, pero la principal es el estado sicológico, formación y valores de los postulantes. Lo segundo es la formación académica y adiestramiento a la que debe someterse a los futuros policías cuya función es enfrentar la delincuencia.

El tercer aspecto en el que habría que intervenir es en la propia personalidad del cadete. Un policía es la autoridad en las calles, pero también el amigo y protector del vecino, no el prepotente, coimero y altanero que cree tener la razón en cada intervención. Preparar a los jóvenes en esta tarea no es fácil, pero se debería empezar por una educación integral que empiece desde la selección de los más idóneos.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.