El nuevo puente y la confusión de nombres

El nuevo puente y la confusión de nombres

El puente colgante que había entre las avenidas Eguiguren e Independencia se llamaba Intendencia, luego cuando se proyectó el puente actual se le llamó San Juan Pablo II, pero finalmente quedó como Eguiguren. Los piuranos le dicen “Quinto Puente y Puente Rojo”.

El 21 de julio de 2001, con la inauguración oficial de la ampliación de la Av. Luis Antonio Eguiguren –ex Av. Málaga- en el tradicional barrio de la Mangachería de nuestra ciudad, el anhelo de un puente que uniera los Distritos de Piura y Castilla fue una constante entre los pobladores: primero fue un puente peatonal y hoy, poco antes de culminar el año 2018 es un viaducto que beneficia el libre tránsito de ambos Distritos. La confusión que se ha generado en torno al nombre de esta vía cuyo expediente técnico lleva el nombre de Puente Juan Pablo II, nos motiva a recordar quién fue este ilustre piurano, cuya probidad y constante preocupación por su ciudad natal, sirve de inspiración en esta cruzada de valores que se busca impulsar. A continuación, el discurso pronunciado por su nieto, Luis Francisco Eguiguren Callirgos en la inauguración del Puente el 27 de diciembre de 2018.

Inauguración del puente Eguigure

“He recibido de mi patria un solo y gran privilegio: el haber nacido en San Miguel de Piura ¡Bendita sea mi tierra natal!”.

Son palabras del hasta ahora único piurano, y peruano, que ha presidido, sucesiva y democráticamente los tres poderes del Estado: Luis Antonio Eguiguren Escudero.

Por su atenta observancia de los principios del Derecho y la democracia sufrió violencia y persecución.

Su familia y modesta fortuna particular, se vieron perjudicadas por el sincero afán que tuvo de hacer bien a su Patria, a través de una sacrificada y honesta actividad en la política peruana entre 1930 y 1936, en especial. Por ejemplo, sufrió prisión política durante tres años después de las elecciones de 1936 de las que era el triunfador. Entonces su domicilio fue saqueado e incendiado por los agentes del régimen de turno. Su imprenta y diario “Ahora” fueron clausurados, por el gobierno de facto. Nunca se le restituyeron las pérdidas económicas por esta clausura contraria a la libertad de prensa y de empresa en el Perú.

Entre tantas iniciativas por el bien común que encontramos en Luis Antonio Eguiguren Escudero, está el Proyecto de Ley de Fomento de Obras Públicas de Piura (conocida como Ley Eguiguren).

Este proyecto, en favor de Piura, lo presentó Luis Antonio Eguiguren a la Asamblea Constituyente de 1931. La Ley fue promulgada el 17 de agosto de 1933 y dotaba de fondos propios para Obras Públicas a todo el Departamento de Piura.

Así comentaba en 1967 don Carlos Robles Rázuri, egregio piurano, al respecto:

«Hasta 1900, más cerca, hasta 1930; Piura era una aldea. Casas de adobe, de quincha, enyesadas, con techo de paja de dos aguas, en cuyo vértice cabalgaban tinajas por mitad, callejas angostas, retorcidas, deficiente servicio de agua, carencia de desagües, faroles y luna alumbrando la villa y los médanos. Y así hubiera seguido la primogénita ciudad española de América, a no haber sido por Luis Antonio Eguiguren, en realidad el único piurano que con visión de futuro, en la Constituyente de 1931 presentó y obtuvo la Ley 7796, estableciendo la Junta de Obras Públicas, instrumento del progreso que ahora nos enorgullece y alienta.

Por esto, por sólo esto, que es el mejor presente hecho por ciudadano alguno en los 400 años de vida de Piura, Luis Antonio Eguiguren merece el agradecimiento de los piuranos de hoy, de sus hijos y de los hijos de sus hijos.

Por este hecho también, la historia, con su veredicto justiciero considerará a Eguiguren como el primer peruano que convirtió el lirismo descentralista en realidad, pues la Junta de Obras Públicas de Piura fue el primer organismo que manejó sus rentas con autonomía del poder central y sirvió de ejemplo para los demás organismos que están inyectando y fortaleciendo el espíritu descentralista que tanto necesita el país para transformarse y engrandecerse».

Por otro lado otro piurano notable: Miguel Justino Ramírez, afirmaba, en 1960, así de la Ley Eguiguren: «Ha sido un jalón que ha marcado al Departamento de Piura un paso agigantado en su progreso, y gracias a ella tenemos ya agua y desagüe, luz, nuevos hospitales, Centros Escolares, Unidades Vecinales, pavimentación, puentes y muchas otras obras de saneamiento y embellecimiento, como terminación de muchas obras principiadas que hacen verdaderamente admirable el cambio y adelanto de las ciudades y pueblos».

 

Además, don Juan Alvarado Chuyes escribía en 2002: «Nadie discute hoy que la Junta de Obras Públicas de Piura impulsó el desarrollo y el progreso de nuestro departamento. Gracias a ella se ejecutaron obras de vital importancia que promovieron el cambio y el adelanto de nuestros pueblos ¿Quién dice que no?».

Por su militancia democrática, por su pertinacia en hacer valer la justicia, el nombre del piurano Luis Antonio Eguiguren Escudero, ha sido marginado por las autoridades políticas durante muchos años.

Esperamos que el ejemplo de compromiso, de trabajo intelectual y de gestión pública, afanoso, por Piura y el Perú; ejemplo de probidad moral, de amor a la justicia y a la democracia del patricio piurano Luis Antonio Eguiguren Escudero, evocado en este puente tan importante, sea fuente de inspiración para las generaciones ahora más jóvenes y las que nos sucedan.

Luis Francisco Eguiguren Callirgos

Piura 27 de diciembre de 2018

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