Hola, Buenos Días: La ciudad en abandono

Apaciguado el miedo de la inundación y con un río manso y debilitado, no hay razón para que el casco urbano de Piura continúe con el deprimente panorama de los sacos de arena desperdigados por veredas, pistas y puertas de negocios y viviendas.

Hola, Buenos Días: La ciudad en abandono
Hola, Buenos Días: La ciudad en abandono
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El descuido y atentado al ornato es tal que algunos propietarios de casas o locales dejaron que los sacos se desparramen por todos lados obstruyendo el tránsito peatonal.

La apatía por cuidar el ornato es cuestionable, pues hasta los funcionarios ediles han olvidado su labor de fomento del bienestar de los vecinos, su seguridad y su salud, ya que muchos de estos sacos son trampas para los peatones y personas de la tercera edad.

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En otros casos, se han construido muros y accesos invadiendo las veredas, constituyendo un obstáculo para el libre tránsito.

Se entiende el temor de los vecinos y empresarios, pero para tranquilidad de muchos de ellos, las lluvias intensas no volverán, mientras que el río dejó de ser una amenaza de desborde por ahora.

Lo que sí habría que prepararse para el próximo Niño, pero mientras tanto, hay que cambiarle el rostro a la ciudad. Suficiente tenemos con el polvo y los huecos.

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