Editorial: Un presidente que no da soluciones
septiembre 7, 2023
Autor: Redacción El Tiempo

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El que oye pero no escucha. Parece que el presidente Pedro Castillo ha decidido encarar los reclamos y pedidos “del pueblo” respondiendo con generalidades. Es decir, independientemente de si tiene al frente decenas de congresistas pidiendo su vacancia, alcaldes exigiendo más presupuesto o camioneros bloqueando pistas, simplemente simula que presta atención pero luego no responde y termina diciendo solo lo que él quiere.

Esa fue su actitud durante su visita del jueves a Piura. Quedó muy claro que solo vino en busca de aplausos y respaldo de las familias de 96 asentamientos beneficiarios de una obra de agua y alcantarillado, anunciándoles la aprobación y licitación del expediente técnico. Por su puesto el otro tema de su agrado era presidir la entrega de títulos de propiedad.

Sin desmerecer los legítimos derechos de los beneficiarios de ambas acciones, lo que la mayoría de peruanos esperaba ese día eran medidas urgentes y viables para poner freno al grave desabastecimiento de pollo, verduras y frutas en los mercados tras cinco días de paro, respuestas que miles de padres de familia esperaban porque no saben qué dar de comer a sus hijos ante el encarecimiento de todo.

Ni siquiera por estar de visita en Piura dio respuesta a estas preocupaciones, tampoco al dramático llamado de la ciudad que lo acogió, agobiada por una imparable oleada de inseguridad en las calles.

Escuchar al alcalde de Piura diciéndole que “hemos perdido a un sereno (a manos del hampa) y nos siguen matando (en las calles)” para simplemente ignorarlo o responder con frases desgastadas como que la lucha contra la delincuencia será “frontal” o haciendo un “llamado a las rondas campesinas del país”, solo puede tener como consecuencia la insatisfacción ciudadana.

No saber escuchar, más aún no practicar una escucha activa, genera rechazo y desazón. Si esperaba mostrarse como un presidente cercano a la población, no lo ha logrado. Todo lo contrario en lugar de aprovechar para entablar una comunicación efectiva, la empeoró al programar una visita sin tener soluciones que mostrar.

Sus asesores deberían decírselo. Señor Castillo aunque le guste ser siempre el que da el discurso y ser el centro de atención, por su bien y del país, haga un mínimo esfuerzo.


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