“No escogería otro sitio para vivir, que no sea Piura”

“No escogería otro sitio para vivir, que no sea Piura”

Bozidar Vladimir Seselja, cocinero. Piura.

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Bozidar Vladimir Seselja es un crisol de influencias: es panameño de nacimiento, tiene la nacionalidad peruana y su sangre, además de teñir rojo y blanco, habla euskera. Una de sus abuelas, piurana, se casó con un vasco y vivió en España. Durante la Guerra Civil, su familia regresó para vivir en Paita. Toda la vida de Bozidar transcurrió entre el extranjero y el puerto paiteño. Hace 13 años se quedó a vivir en Piura y abrió un restaurante, en el que ha conjugado los secretos de sus raíces.

–¿Cuándo descubriste que te gustaba la cocina?

– Estudié administración en una universidad de España en San Sebastián, en el país Vasco. La ciudad con restaurantes reconocidos y con más estrellas de Michelin, un templo de la gastronomía. Estar metido ahí y siendo de familia peruano-vasca fue imposible no involucrarme. En mis cursos libres, tomaba clases de cocina en lugar de los de carrera, pero nunca pensé que iba a ser mi futuro. Además, en mi familia todos cocinan bien y uno recibe estas recetas y las aplica, experiencia y error y al final se llega tener algo bueno.

– ¿A partir de ese momento decidiste tener un restaurante?

– El restaurante salió como jugando. Mi tío tenía una ferretería y un grifo frente al mar en Paita. Con el tiempo, el negocio decayó y el grifo se convirtió en un sitio de piqueos. Salió como jugando, porque terminó convirtiéndose en un restaurante llamado El Grifo.

–¿Desde ahí te quedaste  en Piura?

–Sí. Ahora vivo entre Piura y Paita porque tengo que comprar insumos para el restaurante.

–¿Cuánto tiempo ha transcurrido?

–Trece años satisfactorios, con varios premios. Hemos sido reconocidos como embajadores de la Región Piura por cinco años consecutivos y participamos en el festival organizado por el Hotel Meliá en Lima, que es como una vitrina donde se exponen todo los productos peruanos.

–¿Te sientes orgulloso de lo que has logrado hasta ahora?

–Cómo no me voy a sentir orgulloso. Empezamos de a pocos y ahora el restaurante es otro. Ofrecemos comida vasca, española, peruana y regional. Los cocineros son de todas partes de Piura y todos aportamos nuestros secretos.

–¿Visitas restaurantes en Piura?

–Por donde vaya. Me encanta comer y Piura es un sitio donde se come maravilloso. Tenemos una gran competencia, siempre hay algo especial y de todos aprendes.

–¿Pensaste quedarte en Piura?

– Siempre iba a venir por mi familia, pero quedarme no. Ahora, es un orgullo decir que mi restaurante está en paita. Es lindo vivir aquí, tienes insumos que en otros lugares no hay. No hay un sitio mejor en el mundo que Piura para hacer ceviche, porque tienes todo. No escogería otro lugar para vivir que no sea Piura.

–¿Cuál es el secreto del éxito de un restaurante?

– Que haya armonía. Una cocina de por sí es complicada, pero si hay trabajo en equipo, se logra un orden y todo sale bien. Hay que tener la camiseta bien puesta.

–¿Cuáles son tus planes?

–Abrir un restaurante en Piura, pero algo más pequeño. Quizás en el centro, o tal vez en un barrio. 


La autoficha

Nací hace 42 años. Terminé de estudiar Administración de Empresas en  San Sebastián, en el País Vasco en el año 97. Descubrí mi pasión por la cocina mientras estudiaba. Llegué a Piura en el año  99 y desde entonces estoy convencido de que no escogería otro sitio para vivir.  Tengo un restaurante en Paita con vista al mar y tengo planes de abrir otro más pequeño en Piura.

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