Lo que debió ser una fiesta democrática el pasado domingo 12 de abril, se convirtió en una jornada de escándalo donde más de 60 mil peruanos no pudieron ejercer su derecho al sufragio porque el material electoral no llegó a 13 colegios en Lima sur.
Un hecho que ha alentado las acusaciones de fraude electoral contra funcionarios de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que solo buscaría beneficiar a un sector de la izquierda peruana.
Sin embargo, otros analistas consideran que no hubo fraude sino mas bien irregularidades administrativas que afectaron el desarrollo de la jornada electoral, pero que no influyeron en la decisión final de los ciudadanos en las urnas.
Hasta el cierre de edición se habían presentado dos pedidos de nulidad de los comicios ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por parte del excandidato presidencial Wolfgang Groso y el candidato a la reelección como congresista, Edward Málaga.
Wolfgang Grozo afirma que requiere la nulidad de los comicios por “encontrarse viciadas de nulidad al haberse configurado causales que afectan la validez del acto electoral”.
Su principal argumento es que se haya ampliado las elecciones para el lunes 13 de abril, lo que rompe la unidad del voto y permitió que un grupo de electores voten conociendo los resultados preliminares de los comicios.
Manipulación
Sobre el tema, el analista político Uri Landman sostuvo que es incuestionable que existió una “manipulación de la voluntad popular” y un intento de subvertir la decisión de la mayoría de los peruanos. Desde su punto de vista, existen varios indicios.
“Existe esa gente que acudió temprano a sufragar y no lo pudo hacer porque las mesas no estaban instaladas por la falta de material electoral. En estos casos, a la cuarta hora de estar haciendo cola, esa gente se va y no regresa porque tiene otras cosas que hacer. Esos no son pocos votos y se calcula que pueden haber un medio millón de votos perdidos ya sea para uno u otro candidato”, consideró el especialista.
Sin embargo, Landman consideró que un porcentaje importante de esos votos podrían corresponder a López Aliaga y otros candidatos que lograron importantes resultados en Lima.
“No digo que todos son de Lopez Aliaga como dice él, pero sí un porcentaje importante deben ser suyos y de otros candidatos que son fuertes en Lima. Eso se llama distorsionar la voluntad popular porque hasta la última persona que va a votar tiene derecho de hacerlo. Si tú afectas ese derecho, entonces yo lo llamo fraude o intento de subvertir los resultados. Hay un montón de maneras de llamarlo, pero el resultado es el mismo”, consideró.
A su criterio, estos hechos solo benefician a los grupos de izquierda en el país que intentan repetir el escenario de la elección anterior.
“Estos hechos favorecen a la izquierda. No sé si lo habrá hecho Sanchez, Castillo o Cerrón, pero está clarísimo que favorece a la izquierda. Ellos están tratando de tener el mismo panorama que en el 2021 en donde pasó a la segunda vuelta Keiko Fujimori y Castillo. […] Tengo el temor de que pueda ganar Sánchez y eso representaría otro salto al vacío para nuestro querido país”, afirmó.
Inexplicable
Como segundo hecho, Landman menciona lo que sucedió con esos 13 colegios donde se suspendieron las elecciones el domingo por falta de material electoral y que luego el lunes se retomó el sufragio.
“Esa gente no pudo votar porque los colegios nunca abrieron sus mesas que representan 60 mil personas, que no es poco. Hoy en día Sánchez está segundo por menos de 20 mil votos y estas hablando que 60 mil personas no pudieron votar”, aseveró.
Asimismo, el analista observó el contraste sobre lo que sucedió en Lima frente a cómo se desarrollaron las elecciones en provincias.
“Salió un reportaje que mencionaba que habían creado 1 200 mesas de sufragio adicionales en las zonas rurales para que la gente tenga más facilidad de llegar a votar. Son generalmente los bolsones donde la izquierda tiene votos. Está bien que vayan a votar porque todos tienen derecho a votar, pero a ellos se les hace fácil y acá en Lima se hace difícil. Así no es el juego”, cuestionó.
En relación a las personas de esos 13 colegios de Lurín, Pachacamác y San Juan de Miraflores que lograron votar el lunes, indicó que ya lo hicieron influenciados por los sondeos de boca de urna del domingo.
“[La votación del día siguiente] no arregla [el problema] porque ese ya es un voto que está influenciado por las encuestas y la boca de urna. Creo que acá las encuestadoras nos han llevado de narices al resultado que ellos esperaban o que ellos querían”, manifestó.
Tello: “No hay fraude”
El exministro de Justicia, José Tello Alfaro, descartó la existencia de un fraude durante los comicios del domingo 12 de abril. A su criterio, lo que sí ocurrió fueron irregularidades en el reparto del material electoral.
“La demora influye en el resultado y afecta directamente, pero de ahí a que la elección sea nula, no hay causal de nulidad. Sí es irregular, pero no es nula”, sostuvo.
Recordó que los parámetros para anular elecciones están regulados en los artículos 363, 364 y 365 de la Ley Orgánica de Elecciones.
De acuerdo al último artículo el Jurado Nacional de Elecciones declara la nulidad total de las elecciones en los siguientes casos: cuando los votos nulos o en blanco, sumados o separadamente, superan los dos tercios del número de votos válidos. Si se anulan los procesos electorales de una o más circunscripciones que en conjunto representen el tercio de la votación nacional válida.











