El presidente José Jerí anunció que el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) entrará en una etapa de transformación profunda que implicará su desaparición tal como se conoce hoy. La declaración fue realizada durante una entrevista en Panamericana Televisión, donde el mandatario explicó que la medida forma parte de las facultades legislativas solicitadas al Congreso para reorganizar el sistema penitenciario y redefinir su funcionamiento.
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¿Por qué José Jerí afirma que el INPE “va a desaparecer”?
Durante la entrevista con el periodista Beto Ortiz, el jefe de Estado detalló que el objetivo del Gobierno es modificar de raíz la estructura y operaciones del INPE. Según José Jerí, la institución necesita una transformación total que permita erradicar prácticas enquistadas durante años y dar paso a un nuevo modelo que responda a los retos actuales del sistema carcelario.
“El INPE va a desaparecer”, afirmó el mandatario. “Tal como lo hemos conocido, inicia un proceso de cambio a raíz de las facultades que le hemos pedido al Congreso para reorganizarlo y que ese concepto que se tenía se extinga”. La propuesta se enmarca en una estrategia de reforma integral que apunta a modernizar los procesos internos, el enfoque operativo y la filosofía institucional.
Un sistema penitenciario bajo amenaza criminal
Las declaraciones de José Jerí no surgieron en el vacío. El propio presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, había advertido semanas atrás sobre la situación crítica dentro de las cárceles. Según Álvarez, distintas organizaciones criminales mantienen un “alto grado de control” en varios penales del país, lo que evidencia la vulnerabilidad estructural del sistema penitenciario.
El jefe del gabinete expresó que la reingeniería anunciada contempla cambios profundos en la institución, incluyendo la sustitución de autoridades y una renovación de la filosofía de trabajo. Se busca que los agentes penitenciarios incorporen principios semicastrenses en su formación, lo que implica una mayor disciplina, profesionalización y claridad en su rol operativo.
Corrupción y deficiencias internas
Al abordar los desafíos del INPE, José Jerí reconoció la existencia de corrupción y la presencia de “malos elementos”. Sin embargo, también destacó que dentro de la institución existen funcionarios comprometidos. Como ejemplo, relató que un trabajador se acercó para informarle que las máquinas de escaneo en los ingresos no estaban operativas, a pesar de tener a su supervisor detrás.
Para el mandatario, ese gesto representa un signo de esperanza en medio de un entorno marcado por la desconfianza y la precariedad. Señaló que sin empleados con disposición a exponer las deficiencias, sería imposible iniciar un proceso real de transformación.
¿Qué implica la desaparición del INPE para el sistema penitenciario?
La propuesta de José Jerí no significa la eliminación del sistema carcelario, sino su reorganización completa. La “desaparición” del INPE se refiere a la extinción del modelo actual, considerado insuficiente para enfrentar el avance de las mafias que operan dentro de los penales.
Entre los cambios previstos destacan:
- Redefinición del modelo de gestión penitenciaria.
- Reemplazo de mandos y autoridades involucradas en actos irregulares.
- Implementación de lineamientos de disciplina inspirados en estructuras semicastrenses.
- Modernización tecnológica para mejorar el control y la seguridad interna.
- Fortalecimiento del perfil profesional de los agentes penitenciarios.
De aprobarse las facultades legislativas, el Ejecutivo estaría habilitado para reestructurar completamente la institución, creando un nuevo organismo con funciones y normativas renovadas.
Seguridad ciudadana y estado de emergencia: la visión de José Jerí
Además del anuncio sobre el INPE, el presidente se refirió al estado de emergencia decretado en diversas regiones del país. Defendió esta medida como una respuesta necesaria ante el incremento de delitos violentos y la presencia de bandas criminales.
“Hay un gobierno que está en las calles”, sostuvo José Jerí. Según explicó, el estado de emergencia tiene como finalidad otorgar a las fuerzas del orden mayores facilidades operativas para intervenir con rapidez y efectividad en zonas críticas.
Si bien reconoció que los resultados aún no son los esperados, destacó avances en dos aspectos: una mayor presencia policial en las calles y una percepción más favorable del trabajo de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, insistió en que el país enfrenta problemas acumulados durante varios gobiernos anteriores, lo que ha debilitado progresivamente la capacidad del Estado para combatir el crimen.











