En la madrugada del 2 de mayo de 2025, una fuga en Maranguita, el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, ubicado en San Miguel, sorprendió a las autoridades. Internos lograron escapar trepando un muro de 9 metros con una soga improvisada, desatando una inmediata respuesta policial.
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¿Cómo ocurrió la fuga en el centro juvenil Maranguita?
Los jóvenes utilizaron una soga hecha de sábanas y telas para escalar el alto muro del centro. Esta herramienta les permitió evadir las púas de seguridad y descender hacia la calle. En el lugar, las autoridades encontraron pertenencias abandonadas, como poleras y sandalias, lo que evidencia la premura del escape. Aunque el número exacto de internos fugados aún no se confirma, un testigo reportó haber visto al menos a cuatro jóvenes huyendo alrededor de las 4 de la mañana.
¿Qué dijo el testigo sobre el escape?
Un conductor que transitaba por la zona relató a Latina que observó a varios adolescentes descender por el muro. Según su testimonio, los fugitivos corrieron en diferentes direcciones, y un carro negro rondaba el área, posiblemente como apoyo. El testigo contactó al Serenazgo de San Miguel, pero los agentes tardaron unos 40 minutos en llegar, lo que resalta problemas en la respuesta inmediata.
Respuesta policial ante la fuga en Maranguita
El mayor Ricardo Vélez Moro, comisario de San Miguel, confirmó que la Policía Nacional activó un operativo de búsqueda para localizar y recapturar a los menores fugados. Las autoridades están revisando cámaras de seguridad y recopilando evidencias, como la soga encontrada en el lugar, para identificar a los responsables. Este incidente pone en evidencia las fallas de seguridad en el centro juvenil, que no es la primera vez que enfrenta escapes.
¿Por qué Maranguita enfrenta problemas recurrentes?
El centro juvenil de San Miguel ha sido criticado por su infraestructura y medidas de seguridad deficientes. Incidentes previos de fugas y motines han generado preocupación entre los vecinos, quienes han solicitado su reubicación sin éxito. La sobrepoblación y la falta de personal especializado agravan la situación, dificultando la rehabilitación de los menores.











