El especialista en opinión pública, Dr. Fernando Huamán Flores, director del Centro de Investigación en Opinión Pública (CIOP) de UDEP, sostiene que nada está dicho a falta de una semana para las elecciones presidenciales.
Los candidatos que pasen a la segunda vuelta ¿están dentro del grupo de cinco o seis que ahora lideran las encuestas?
Es muy probable que quien pase a la segunda vuelta esté dentro de los que está empezando a despuntar del grupo de los que no aparecía [hasta ahora]. [Esto] porque los que van liderando la intención de voto están estancados.
Es muy probable que alguno de ellos dos no pase y que mas bien venga una vorágine de percepción a favor de una candidatura que empieza a subir.
¿Por qué?
Porque el voto de los indecisos, según las encuestas, todavía se sigue manteniendo. Va bajando, pero todavía tiene el potencial para impulsar a uno de los que está tercero, cuarto o quinto.
¿Qué sorpresa nos podría esperar?
Lo que hemos hecho es revisar el comportamiento electoral de todo el país y hemos visto que el votante del sur vota unido.
La pregunta que nos hacemos quienes miramos estos resultados es ¿qué va a pasar con la persona que votó por Pedro Castillo? ¿Va a ir hacia una opción de derecha como Keiko o López Aliaga? O finalmente ¿va a tomar una decisión y apoyar al tercero o cuarto que viene? Todavía tenemos un porcentaje suficiente (de personas que no saben por quién van a votar) para poder predecir que podríamos tener sorpresas en la segunda vuelta.
¿Existe el outsider en estas elecciones?
Hemos tenido varios en esta campaña política, pero aparecen y desaparecen. El primero que tuvo el título [de outsider] fue Carlos Espá. Luego lo tuvo Wolfgang Grozo, López Chao y ahora lo tiene Roberto Sánchez.
Espá y Grozo cayeron, y ahora entre Lopez Chao y Roberto Sánchez se están disputando el voto de los indecisos para ver si pasan a una segunda vuelta con cualquiera de los dos [que están en el primer lugar de las encuestas].
¿Es posible un efecto Pedro Castillo [con el voto escondido]?
Es muy probable que tengamos un efecto Pedro Castillo porque los indecisos y el comportamiento electoral de la última elección nos lleva a pensar que ese voto de protesta no ha cambiado.
De hecho los indicadores de la baja aprobación del Ejecutivo y del Congreso, nos lleva a intuir que ese voto de protesta no ha desaparecido y que puede cambiar el tablero electoral en la última semana.
A una semana de las elecciones, ¿cómo define el voto el indeciso?
El indeciso lo que hace es mirar cuál es el comportamiento electoral [porque] no quiere perder su voto. Eso lo que hemos visto desde la elecciones del 2011 y esto quiere decir que va a dar su apoyo político a quien tenga posibilidades de pasar a segunda vuelta.
Es un voto pragmático y no es necesariamente un voto de convicción.
No es que revise planes de gobierno para tomar su decisión…
No. Por eso es que en función de los que empiezan a subir, cualquiera de ellos tiene opción. Lo que veo es que el voto indeciso se lo están peleando López Chao y Roberto Sánchez.
¿Aquí sí pueden influir las encuestas?
Sí claro porque están mostrando quién sube y quién baja [en] una ventana [de candidatos] para tomar una decisión estratégica. Eso es lo que hacen las encuestas.
¿Cómo va a influir el voto joven?
El voto joven es un voto pragmático. Esto quiere decir que no va a votar por una ideología específica sino que va a votar en función del panorama que tiene.
Esto es, si el voto es de derecha, votará entre la opción de derecha que más opciones tenga para pasar a una segunda vuelta y si es un voto de izquierda o un voto de protesta, votará entre las opciones que puedan pasar a la segunda vuelta.
¿Qué opina de la estrategia de los candidatos de usa a los influencers?
Solo da visibilidad, pero no garantiza votos. Para que garantice votos tiene que haber consistencia entre la propuesta de valor del candidato y la propuesta de valor del influencer o streamer.
¿Actualmente se puede confiar al 100% en las encuestas?
No, porque tenemos procesos de fiscalización que son bastante mejorables. No es posible que a un encuestador del INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática) se le pida el informe de geolocalización para que quede constancia que ha hecho la encuesta en el lugar donde tiene que hacerlo y sin embargo las empresas encuestadoras no presenten un informe de geolocalización.
¿Desde cuándo está el problema con la fiscalización de las empresas encuestadoras?
La fiscalización tuvo un punto de quiebre en el año 2011 porque hubo una modificatoria para fiscalizarlas, pero hubo presión pública para que eso finalmente no se lleve a cabo. Sin embargo, la fiscalización con geolocalización en el Perú está en el año 2014 y lo usa el INEI. Habría que pedir que también lo usen las empresas encuestadoras.
¿Hasta antes de lo que pasó en el 2021 se podía confiar en los resultados de las encuestas? Pedro Castillo no aparecía en las encuestas, pero ganó…
Lo que ocurre es que en el 2021 los resultados [de la elección de Pedro Castillo] no tienen ninguna explicación ni en la estadística ni en la teoría de la opinión pública por eso es que son tan cuestionados. Hasta el 2011 todo calzaba [entre los resultados oficiales y las tendencias de las encuestadoras], pero en el 2021 no calzó.
El primer lugar pasó al octavo y el sexto pasó al primer lugar. De eso no hay explicación ni técnica ni estadística. Puede haber explicación en el sentido que finalmente se haya decidido optar por Pedro Castillo como un voto de protesta, pero la desaparición del primero no tiene explicación.
¿Qué le aconseja al elector para tomar su decisión?
Que confíen poco en las encuestas y que finalmente opten por una decisión que responda al plan de gobierno que vale la pena. n







