Desde el pasado 15 de abril, un grupo de aproximadamente 400 personas, entre ellas docentes de la región, mantiene ocupada de forma ilegal la Estación 5 del Oleoducto Norperuano (ONP), ubicada en el distrito de Manseriche, región Loreto. Esta infraestructura energética es considerada un activo crítico nacional por su papel estratégico en el transporte de petróleo en el Perú.
Puedes leer ► Premier Gustavo Adrianzén en su hora cero: Congresistas a favor de su censura
Según informó Petroperú mediante un comunicado oficial, los manifestantes ingresaron al recinto portando lanzas, realizando actos que no solo vulneran la legalidad, sino que ponen en grave riesgo la seguridad de los trabajadores, de los habitantes del caserío Félix Flores —ubicado a pocos metros de la estación—, y de las propias instalaciones. La situación es crítica y podría tener consecuencias ambientales severas si no se resuelve prontamente.
Protestas por demandas educativas terminaron en la toma de la estación
El origen del conflicto se remonta al 17 de marzo, cuando un grupo de docentes inició protestas en San Lorenzo, capital de la provincia del Datem del Marañón, exigiendo la creación de una UGEL bilingüe y una universidad multicultural en la zona. Ante la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno Regional de Loreto, los manifestantes advirtieron que adoptarían medidas más radicales, desembocando en la actual ocupación de la Estación 5.
Petroperú ha solicitado de manera reiterada al Gobierno Central y regional una intervención inmediata y coordinada para restablecer el orden en la zona y atender las demandas sociales sin comprometer la seguridad nacional ni el medio ambiente. La empresa subraya que cualquier solución debe basarse en el diálogo, pero respetando la legalidad y los derechos de terceros.
Riesgo de colapso en la Estación 5 y posible desastre ambiental
El prolongado control de esta infraestructura crítica no solo afecta la operación normal del Oleoducto Norperuano, sino que también genera un riesgo ambiental considerable. Petroperú ha advertido que, de continuar esta situación, la Estación 5 podría colapsar, provocando un desastre ecológico de gran magnitud.
La empresa estatal reitera su disposición al diálogo con todos los actores involucrados, pero solicita con urgencia la intervención de las autoridades para evitar un mayor deterioro de la situación y garantizar la seguridad de los activos estratégicos del país, el bienestar de las comunidades locales y la integridad ambiental de la zona.











