Ante la avalancha de 43 organizaciones políticas inscritas para participar de las elecciones generales del 2026, los riesgos de una mala decisión se incrementan. Y es que en un escenario político tan fragmentado, se beneficiarán las candidaturas improvisadas y problemáticas.
Puedes leer ► Ejecutan a 13 trabajadores secuestrados en Pataz en La Libertad
Así lo consideran los investigadores del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) luego de hacer una evaluación a la primera fotografía de los partidos que lograron la inscripción antes de vencer el plazo.
“Más allá de lo anecdótico, una competencia electoral tan fragmentada no solo trae problemas para las autoridades electorales, sino sobre todo para los ciudadanos que deben elegir a sus representantes entre una lista tan abultada […] Esta dificultad de discernir entre la oferta política beneficia a candidaturas improvisadas o problemáticas, las que se benefician de la oscuridad y ruido que genera la fragmentación”, señalan.
Se trata de una evaluación elaborada por los investigadores del IEP, Alejandro Boyco Orams, Alvaro Gálvez Pasco, Omayra Peña Jimenez, Paolo Sosa Villagarcia, Anamilé Velazco Muñoz y Paulo Vilca Arpasi.
Precisan que si elegir entre una decena de candidatos ya es bastante complicado, el escenario actual plantea más desafíos para conocer sus propuestas y antecedentes antes del día de los comicios.
Más de lo mismo
De otro lado, el IEP también concluyó que un 42% de las organizaciones inscritas tienen vinculaciones directas o indirectas con las actuales fuerzas políticas del Congreso.
“Dentro de ese grupo, el 61% son partidos con trayectoria como Fuerza Popular, Alianza para el Progreso o Podemos Perú, mientras que el 39% de organizaciones son partidos “nuevos” que reciclan a estos políticos”, afirman.
Estos casos incluyen al partido Ahora Nación de Alfonso López Chau, que lleva en sus filas de afiliados al congresista José María Balcázar; el partido Progresemos que, aunque anunció a Hernando de Soto como candidato, es una organización cercana al congresista y militante Óscar Zea; Voces del Pueblo, partido de Guillermo Bermejo; y Unidad y Paz, de Roberto Chiabra.
“En general, el incremento del número de partidos podría verse como un rasgo de renovación. Sin embargo, la novedad de muchas de estas organizaciones solamente esconde a viejas caras de la política que han encontrado nuevos vehículos electorales en su afán por reinventarse”, sostienen.
Responsables
En relación al argumento de que la experiencia será valiosa en el nuevo Legislativo, los investigadores del IEP destacan que se trata de personajes vinculados a la actual y permanente crisis que vive el país.
“Una mirada rápida nos muestra que una amplia trayectoria no es necesariamente de partidos o políticos más responsables, con mayor experiencia como autoridades o con mejores propuestas para el país. En esta categoría se ubican partidos que han contribuido decisivamente a la crisis política y social que vivimos en la actualidad”, agregan.











