El economista Hernando de Soto se pronunció sobre la reciente juramentación del Gabinete Ministerial liderado por Denisse Millares, pese a que —según reveló— inicialmente fue convocado por el presidente José María Balcázar para asumir la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). En entrevista con Exitosa, el también excandidato presidencial sostuvo que el mandatario habría sido presionado para cambiar de decisión.
Durante su participación en el programa “Hablemos Claro”, conducido por Nicolás Lúcar, Hernando de Soto aseguró que la intención del jefe de Estado de nombrarlo premier era firme y que existía un entendimiento claro sobre el rumbo político que se pretendía adoptar.
Hernando de Soto: intención inicial de Balcázar “era muy clara”
De acuerdo con el economista, las conversaciones con el presidente fueron detalladas y abordaron distintos escenarios sobre la situación política, económica e institucional del país. En ese contexto, afirmó que la propuesta para liderar el Gabinete no fue improvisada, sino el resultado de un diálogo en el que se definieron lineamientos y prioridades.
“Yo diría que la intención del presidente era muy clara, hemos conversado de todos los posibles, había un claro entendimiento de lo que se quería hacer. Casi no tengo dudas de que esa era su intención (…) Sabe que yo puedo organizar un plan”, declaró Hernando de Soto el miércoles 25 de febrero.
Según explicó, el mandatario conocía su trayectoria y capacidades técnicas, por lo que la convocatoria respondía a la necesidad de estructurar un plan de gobierno orientado a enfrentar las principales problemáticas nacionales. El economista subrayó que el diálogo incluyó temas vinculados a gobernabilidad, reactivación económica y fortalecimiento institucional.
“No ha sido una decisión sana”: presiones desde distintos frentes
Sin embargo, la designación no se concretó. En su análisis, Hernando de Soto sostuvo que el presidente José María Balcázar estuvo sometido a “grandes presiones”, principalmente desde el Congreso de la República, aunque dejó entrever que no se trataría del único sector involucrado.
El economista indicó que también recibió llamadas y advertencias, pero aseguró que decidió no atender ese tipo de presiones. A su juicio, el mandatario optó por escuchar a quienes lo instaron a reconsiderar el nombramiento.
“Ha cometido el error de levantar el teléfono y dejar que pasen por las puertas una serie de personas que lo han asustado”, afirmó. En esa línea, utilizó una expresión que generó controversia: señaló que el jefe de Estado estaría “secuestrado” en el Ejecutivo, al no poder ejercer plenamente su capacidad de decisión.
Para el exaspirante a la PCM, la forma en que se produjo el cambio demuestra que “no ha sido una decisión sana”, pues —según dijo— no respondió a criterios técnicos o programáticos, sino a presiones políticas.
¿Por qué Hernando de Soto habla de un presidente “secuestrado”?
La frase utilizada por Hernando de Soto no alude a un hecho literal, sino a una metáfora política. Con ella, el economista buscó describir un escenario en el que el mandatario no tendría plena autonomía para ejecutar sus decisiones, debido a influencias externas.
En su interpretación, el presidente habría cedido ante advertencias o temores que le fueron transmitidos desde distintos sectores del poder. “La manera de hacerlo es demostrar que verdaderamente no ha sido una sana decisión y que haga lo que haga no venga con el pasado al Perú, sino más bien que le presente un futuro”, sostuvo.
El planteamiento abre un debate sobre los límites de la presión política en un sistema democrático y sobre la capacidad real del Ejecutivo para conformar su propio equipo ministerial sin interferencias.
Preocupación por las próximas elecciones generales
En otro momento de la entrevista, Hernando de Soto expresó inquietud por la eventual interferencia en las próximas elecciones generales. Afirmó que, en el contexto actual, no existe un Gobierno completamente libre de influencias y que esa situación podría afectar la transparencia del proceso electoral.
El economista señaló que el país atraviesa un periodo de fragilidad institucional, en el que las decisiones políticas son constantemente observadas y cuestionadas por distintos actores. En ese escenario, consideró fundamental garantizar reglas claras y estabilidad.
¿Qué dijo sobre el nuevo Gabinete Ministerial?
Respecto al Gabinete liderado por Denisse Millares, evitó emitir un juicio directo sobre su desempeño, pero insistió en que la decisión de no nombrarlo respondió a factores ajenos a la planificación inicial. Reiteró que el presidente tenía un plan definido y que el cambio fue consecuencia de presiones.
El episodio se suma a una serie de tensiones políticas que han marcado la conformación del Consejo de Ministros en los últimos años, donde las negociaciones entre el Ejecutivo y el Parlamento suelen influir en la estabilidad del gabinete.
¿Qué implica para la gobernabilidad?
Las declaraciones de Hernando de Soto reavivan el debate sobre la gobernabilidad y el equilibrio de poderes. En sistemas presidenciales como el peruano, el jefe de Estado tiene la facultad de designar y remover a sus ministros; no obstante, la necesidad de obtener respaldo político puede condicionar esas decisiones.
Analistas señalan que cuando un mandatario enfrenta un Congreso fragmentado o confrontacional, la conformación del Gabinete puede convertirse en un proceso complejo, sujeto a negociaciones y presiones cruzadas.
En ese contexto, las palabras del economista no solo cuestionan una decisión puntual, sino que ponen sobre la mesa la discusión sobre la autonomía presidencial y la influencia de otros poderes del Estado en la toma de decisiones clave.
Así, Hernando de Soto sostuvo que la presión ejercida desde el Parlamento habría sido determinante para que el presidente José María Balcázar desistiera de nombrarlo como titular de la PCM, en un episodio que vuelve a evidenciar las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo.












