Mitomanía y democracia

Mitomanía y democracia

¿Dónde estamos? ¡En el Perú! ¿En el país de la mitomanía? ¿En el émulo del fascismo criminal del “miente, miente que algo queda”? En buen romance, hay muchas preguntas que el ciudadano del Perú profundo se plantearía.

Cuánta mentira por parte de la clase política en el mundo y en el caso nuestro, si es que, verdaderamente, esta existe. ¡Cuánta mentira!: “Hemos construido mil colegios”, “otorgaremos tablets con Internet para los estudiantes pobres del Perú”, “los docentes universitarios ya están homologados”, “el magisterio ya está con su CTS digna” (14% de su miserable sueldo por año), “no lo conozco”, “sí lo conozco, pero me he reunido solamente dos o tres veces”, etc., etc.

No nos olvidemos que la mitomanía, es un trastorno psicológico que consiste en mentir de manera compulsiva y patológica y, debido a los últimos acontecimientos, peligrosamente se evidencia entre tirios y troyanos.

Se ha suscitado un enfrentamiento “democrático” entre el Ejecutivo y el Legislativo. Interpelaciones del Legislativo a ministros al por mayor. Pretensiones de censurar a los mismos, ya parece chiste… Estas “exitosas” experiencias de quienes nos gobiernan, ¿qué beneficios han suscitado a los pobres del Perú? ¿Cuánto dinero se ha perdido y se sigue perdiendo por mantener a estos “políticos” para que, como una novela que nos idiotiza, les prestemos atención? ¿Para esto los hemos elegido?

Ahora quieren vacar al Presidente mentiroso. ¿Quiénes? Los que supuestamente no mienten… ja, ja, ja, ja. ¡Cosas de la vida! ¿Acontecerá?

Las diversas bancadas de congresistas, pobrecitas, no duermen por la preocupación de los acontecimientos. Lo cierto es que en estos momentos se negocian los mezquinos intereses de las diversas “fuerzas políticas” y al final todo vuelve a la “normalidad”.

¿En qué buen juicio, puede plantearse, en estos momentos, una vacancia presidencial? ¿Amerita tal medida? ¿Swing, protagonista principal de la novela y mitómano, tiene la condición para ser elevado por la prensa peruana como tal? Recuerden cómo los trató en su “entrevista” en la puerta de su casa. ¡Increíble!

¿Esto es democracia? Gracias, nos encontraremos celebrando a nuestra querida Mechita, siguiendo soportando al presidente Vizcarra y a este Congreso al que nuestras Fuerzas Armadas deberían darle un cocacho por malcriado.


Escrito por: Héctor Castro Mondragón
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Héctor Castro Mondragón

Héctor Castro Mondragón

Sociólogo