Más de 100 mil Tn de anchoveta se desvían para producir harina ilegal

Más de 100 mil Tn de anchoveta se desvían para producir harina ilegal

En los últimos años, en el sector pesquero se ha detectado que parte de la anchoveta que es extraída para consumo humano está siendo destinada a la producción de harina de que también se comercializa de manera ilícita.

En entrevista con El Tiempo, el director de Pesquería de Oceana Perú, Juan Carlos Sueiro, explicó que, anualmente, 150 mil toneladas de este recurso terminan como harina, y es Ecuador el principal lugar a donde se exporta este producto. En la misma Paita se está practicando este comercio que nadie puede frenar.

–¿Cómo empiezan a detectar que hay producción ilegal de anchoveta?

–Hay varias pistas. En primer lugar, ha habido estudio para sitios específicos. Recuerdo que en Paita y en Pisco se ha hecho notar esta situación sobre el desvío para la producción de la harina de pescado con anchoveta que no se registra. O sea, no hay ninguna estadística formal que diga cuánta anchoveta se destina para esta producción. Lo que hay son estimaciones en base a estudios de campo. Los volúmenes actuales que nosotros estimamos están por el orden de las 150 mil toneladas de anchoveta aproximadamente que se desvían por año […]. Solo entre el 2014 y el 2016 se produjeron 90 mil toneladas de harina ilegal en todo el Perú, según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP.

–¿Desde cuándo se ha iniciado esta producción?

–Como tal aparece, más o menos, desde el 2006. En el 2009 o 2010 es el punto más alto [de producción], luego se ha ido reduciendo. En el punto más alto nosotros hemos estimado como 400 mil toneladas [de anchoveta desviadas] que se destinaban para esa actividad.

–En el caso de Piura, ¿hay una estadística de cuánta es la anchoveta que se ha extraído para la producción ilegal de harina de pescado?

–En la región Piura no es un problema central lo relacionado a la harina ilegal de anchoveta. En Piura hay una producción más o menos importante, pero de harina de pota. En Paita, lo que hay con frecuencia es un desbalance entre lo que se descarta y la capacidad de procesar. Del otro lado de la carretera que va a Colán, ahí hay una gran pampa, pero de pota. El tema de anchoveta es más grande, en términos de producción de harina ilegal, en Chimbote, Pisco y en el Callao. Yo diría que como cuarta región recién está Piura.

–La norma exige que solo una parte de la anchoveta vaya para harina de pescado. ¿No se está cumpliendo con ello?

–Cuando una embarcación de menor escala o artesanal trae anchoveta para consumo humano directo, ellos pueden descartar hasta un 10% de lo que traen y eso puede ir a la producción de la harina de pescado. Cuando las otras toneladas llegan a las plantas, ahí las plantas pueden descartar hasta otro 40% de ese recurso. Entonces, con esa tonelada de la embarcación más las toneladas de la planta puede haber una producción de harina de pescado que es legal […]. Lo que estamos hablando en términos de pesca ilegal es dedicar mucho más [de lo permitido] o a veces el 100% de la pesca de anchoveta a la producción de la harina de pescado. Procesar más allá de lo que la norma te lo permite es ilegal.

–¿Quiénes están involucrados en este proceso?

–Hemos identificado por un lado una desproporción entre la flota que le provee a las plantas que procesan. Hay mucha flota comparada a las plantas que procesan […]. Lo segundo es que hay actividades de producción ilegal de harina. Ahí hay dos tipos de plantas, las empresas legales y las plantan ilegales. Puede haber plantas legales que tienen licencia, pero que hacen actividades ilegales. Por ejemplo, pueden ser plantas para hacer conservas y otra planta para hacer residuos, pero en realidad lo que hacen es procesar anchoveta entera para hacer harina de pescado. La otra fracción viene de las plantas ilegales que son plantas que no tienen licencia, que están en las afueras de las ciudades y no permiten que las inspeccionen. 

–Las grandes empresas industriales, ¿qué rol están jugando en esta producción?

–En realidad, las grandes empresas que hacen harina de pescado y que son formales, no están en este negocio. La razón de ello es que sus plantas son muy grandes como para poderlas mover con el abastecimiento de estas embarcaciones artesanales o de menor escala […]. Lo que hay son plantas mucho más pequeñas que pueden procesar esos volúmenes de [anchoveta que provee] la pesca artesanal.

–¿Resulta rentable dedicarse a este negocio?

–Sí. Hay varios factores, uno es la rentabilidad propiamente. Más aún en las condiciones en que se producen, los costos que asocian y los precios donde está la harina de pescado, hay un margen significativo. En segundo lugar, es mucho más fácil de vender que una lata de conserva porque la harina de pescado es utilizada en la acuicultura y alimento de animales y por lo tanto hay una demanda grande.

–¿Procesarla también es más fácil que hacer un enlatado?

–Bueno, sí. Por ejemplo, si tuviera unas condiciones ilegales o precarias para producir conservas, nadie las compraría, pero en el caso de la harina, igual la compran. Es mucho más difícil vender productos para el consumo humano, hay mayor competencia y estándares sanitarios más altos.

–¿Cuál es el principal mercado que consume esta producción?

–Nuestra principal hipótesis sobre la comercialización es que hay una parte de esa harina que va afuera, que se exporta. Según Aduanas, el principal comprador es Ecuador porque nos compra más harina residual que es donde buena parte está esta harina no registrada en la producción. Otro segundo componente más importante es en el mercado interno con la producción acuícola…

–¿Por qué la acuicultura?

–Lo que nosotros vemos es que los registros formales de consumo de harina de pescado del Perú se han reducido de manera significativa y esa reducción no es consistente con el crecimiento de la acuicultura en el Perú.

–Los que se dedican a extraer anchoveta ilegal no cancelan ningún derecho…

–Sin duda, porque esas capturas no son registradas. Entonces, [como] no hay un registro, no forma parte de información o estadística del Ministerio de la Producción o de Imarpe para hacer sus evaluaciones y ese es un elemento que sin duda atenta a la sostenibilidad.

–¿Cuánto está costando la tonelada de anchoveta?

–La harina formal, está más o menos entre 1.400 o 1.500 dólares la tonelada. Ellos [los informales] están vendiendo entre 1.000 o 1.200 dólares más o menos la tonelada de harina porque eventualmente no tienen trazabilidad, es de menor calidad, pero por sus estructuras de costos resulta ser rentable.

–Hay una competencia desleal…

–Claro, pero no solo una competencia desleal a la empresa pesquera legal, sino también a los pescadores legales que abastecen a esas empresas. Son varios los afectados.

–Además de la anchoveta, ¿hay otras especies marinas que se están desviando para la producción de harina de pescado?

–Yo diría que hay un uso también [ilegal] de la pota. El lugar principal para la pota es Paita; sin embargo, la dinámica es que hay un grupo importante de plantas o de embarcaciones que capturan anchoveta para hacer harina de pescado. En el caso de la pota no es igual, el producto congelado de la pota tiene mayor importancia para las empresas […]. Sin embargo, cuando hay un desbalance de lo que se provee de pota ya no se puede procesar. Esa es la pota que va al otro lado de la carretera hacia Colán en donde están varias plantas para ver el procesamiento de la harina de pota.

–¿Qué están haciendo las autoridades para frenar esta situación?

–Ahí hay varios asuntos que tienen que ver con lo sanitario. Hay impactos ambientales, condiciones sanitarias de producción que no son las apropiadas. En segundo lugar, las condiciones de trabajo son precarias. Es una alta informalidad, hay bajos salarios. Lo que tiene que haber son políticas o procedimientos más finos y topes de [captura para las] embarcaciones.

Por Rogger Barranzuela
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