Los militares a la calle, ¿por qué no?

Gladys de farfán
colaboradora

Estamos viviendo un caso terrible, completamente desprotegidos, no sabemos qué nos puede suceder en cualquier momento. Hay temor, preocupación, la gente vive con stress, y no es para menos, nadie está seguro ni en su propia casa. Las extorsiones están por todas partes.

Si una persona va al banco a sacar una cantidad de dinero, al salir ya la siguen en las motos lineales. Del propio banco salió el dato: ¡gracias a los celulares!  Estos por ningún motivo deben de ser usados en el banco ya que por su causa, roban y matan, es la peor arma y la mejor para el delincuente.

Para fiestas cívicas o aniversario patrio, vemos con mucho orgullo el poderío militar que aquí en Piura tenemos pero para qué tanto civismo, no estamos en guerra, tantos militares que hay en los cuarteles, base aérea, base naval, pero ¿qué hacen? Cuidan las residencias de los altos jefes, sus villas militares. Y al pueblo, a la ciudad ¿quién la cuida? La policía sola no puede hacerlo. ¡Que salgan los militares a la calle a patrullar!, la delincuencia, es como una gangrena que carcome y mata. Hay Jeeps en los cuarteles, deben de ser usados, antes que se oxiden o malogren, para vigilar la ciudad, tantos soldados acuartelados deberían cuidar las cabeceras de los puentes, las entradas y salidas de la ciudad.

Helicópteros, vigilancia aérea, la policía debe patrullar calles, parques y avenidas y ver tantos jovencitos y jovencitas, que desperdician su vida, fumando y emborrachándose, a vista y paciencia de todos (en el parque Santa Ana; a diario se ve este espectáculo) que las motos sean vigilantes.

En la comisaría de San José, hay cualquier cantidad de motos, pues hay que usarlas para estos fines, proteger la ciudad. El temor, crece cada día más, y la delincuencia nos gana, va a pasos agigantados. ¡Hay que acabar con todo esto ya!

El peligro es constante día y noche, en cualquier lugar, estamos expuestos a estos malhechores; que vienen de otros lugares, para hacer sus fechorías aquí.

¡Por favor! Pensemos en nuestros  padres, abuelos, en nuestros hijos y nietos, que futuro les espera a ellos. Hasta cuándo vamos a vivir así, inseguros y desprotegidos; que el poderío militar que tenemos, no solo sea para desfilar que sea para la protección de la ciudad, por eso digo: los militares a la calle…

COMPARTIR     Twittear Compartir