Autor: Adriana Berru Veliz
El programa de alimentación escolar Wasi Mikuna, antes llamado Qali Warma, enfrenta una crisis sin precedentes. En solo un par de días, más de 120 escolares en Áncash, Amazonas y Piura sufrieron intoxicaciones luego de consumir los alimentos proporcionados por el programa.
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El caso más alarmante ocurrió el 3 de abril en Piura, donde más de 80 estudiantes de secundaria del colegio Elvira Castro de Quirós, presentaron síntomas de intoxicación tras ingerir conservas de bonito en el desayuno. Este hecho, que pudo haber terminado en tragedia, reaviva las alarmas sobre la eficacia y viabilidad del programa estatal, el cual acumula una lista de denuncias por la calidad de los alimentos que suministra a nivel nacional.
«Priorizan cantidad sobre calidad»
Sobre el tema, el analista político Miguel Antezana criticó el manejo de Wasi Mikuna, asegurando que, pese al cambio de nombre, no ha habido una reforma estructural para garantizar alimentos de calidad a los escolares.
Según el experto, este programa estatal, que inició como Qali Warma, ha logrado una gran cobertura a nivel nacional desde sus inicios; sin embargo, ha fallado en la supervisión de los productos entregados, lo que ha derivado en repetidos casos de intoxicaciones masivas.
“El programa debe continuar porque cumple una función clave en la alimentación de niños en situación vulnerable, pero la corrupción y la falta de control han generado serios problemas”, señaló.
Asimismo, advirtió que el Estado suele priorizar el precio sobre la calidad, permitiendo la contratación de proveedores con productos de origen dudoso. “Prefieren comprar una lata de atún dos soles más barata sin verificar su calidad. Ahí está el problema”, enfatizó.

Estudiantes de la I.E Elvira Castro de Quiroz, con síntomas de intoxicación en la posta de Pachitea (Piura).
Para el analista, la solución pasa por una reforma profunda que incluya supervisión constante de la Contraloría General de la República y una revisión completa de los procesos de selección de proveedores. “Debe haber criterios más estrictos que privilegien la calidad antes que la cantidad. Hoy en día, se opta por marcas desconocidas sin estándares adecuados”, indicó.
Finalmente, Antezana alertó sobre las consecuencias de mantener el programa sin cambios significativos.
“Se sigue sacrificando la salud de los estudiantes en favor de cifras y cobertura. No podemos esperar más casos de intoxicación para tomar medidas”, concluyó.
Colegio de profesores exige cierre definitivo del programa
El decano del Colegio de Profesores de Piura, César Rivera Córdova, exigió el cierre definitivo del programa de alimentación escolar Wasi Mikuna. En declaraciones a El Tiempo, el representante del magisterio denunció que los alimentos entregados presentan graves deficiencias sanitarias y que el Gobierno ha fallado en garantizar productos de calidad para los estudiantes.
“Este programa no debe continuar. Se ha demostrado que solo ha cambiado de nombre, pero sigue poniendo en riesgo la salud y la vida de los niños”, sostuvo Rivera Córdova.
Asimismo, alertó sobre la presencia de proveedores cuestionables y criticó la falta de sanciones efectivas. “Es sospechoso que una de las personas que investigaba estas irregularidades haya aparecido muerta. Esto genera temor de denunciar por posibles represalias”, agregó.
El decano también criticó la labor de los organismos de control, afirmando que, en lugar de proteger a los denunciantes, los amedrentan. “Cuando un maestro reporta un caso, en lugar de apoyarlo, lo descalifican o presionan para que calle. En un colegio encontraron un pelo en la comida, pero lo minimizaron y no tomaron acciones serias”, relató.
En esa línea, indicó que muchos casos no salen a la luz porque en zonas rurales los directores temen denunciar por miedo a represalias o a la falta de respaldo de las autoridades.
Alimentación escolar no es balanceada
Rivera Córdova también cuestionó la calidad nutricional de los productos entregados a los escolares. “El programa supuestamente busca combatir la anemia, pero lo único que hace es saturar a los niños con carbohidratos de baja calidad. Arroz con atún en el desayuno, fideos con atún en el almuerzo… eso no es una alimentación balanceada”, enfatizó.
Además, lamentó que, a pesar de la gran inversión del Gobierno en este programa, los índices de anemia infantil siguen en aumento.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades a asumir responsabilidades antes de que ocurra una tragedia.
“No podemos esperar que un niño muera para tomar acciones. La vida y la salud de los estudiantes valen más que cualquier contrato millonario. Si no hay cambios reales, Wasi Mikuna debe cerrarse”, sentenció.










