En pleno año electoral, Piura enfrenta un escenario crítico por debilidades estructurales. Los pilares más rezagados son Instituciones (puesto 17) e Infraestructura (23), lo que evidencia limitaciones del Estado para impulsar competitividad, según el Instituto Peruano de Economía (IPE).
El gerente general del IPE, Carlos Gallardo, advirtió un freno en el crecimiento regional: tras expandirse 9.4% anual entre 2004 y 2014, la economía avanzó solo 1.6% en la última década. Este menor dinamismo impacta en los hogares; la pobreza llegó a 31.9% en 2024, aún por encima del nivel prepandemia.
Asimismo, persisten brechas internas. Mientras la ciudad de Piura registra un IDH de 0.65, distritos como Sondorillo y Lalaquiz apenas superan el 0.39. En servicios básicos, solo la mitad de viviendas accede a electricidad, agua y desagüe; el acceso a agua segura alcanza apenas 6.3%.











